Enarsa dejó de entregar gas a las estaciones de GNC

Podría haber desabastecimiento. Las distribuidoras informaron a las estaciones de GNC que Enarsa dejó de proveer gas.

Una alarma se prendió entre las estaciones de servicio de GNC ubicadas en Santa Fe, Entre Ríos, Buenos Aires y Córdoba, que amenaza con dejar sin abastecimiento a aproximadamente 40 bocas de expendio. Sucede que, desde el viernes pasado, las distribuidoras Litoral Gas y Gas Nea les comenzaron a enviar notas de aviso para que dejen de tomar gas, porque su proveedor, la empresa estatal Energía Argentina (Enarsa), suspendió el suministro para el consumo de GNC.

“Nos dirigimos a usted a fin de ponerlo en conocimiento de que Enarsa, actualmente su único proveedor de gas natural, ha dejado de confirmar el gas previsto para su actividad y, por consiguiente, nos vemos obligados a solicitarle el cese de su consumo hasta que regularice su situación de abastecimiento”, dice la misiva enviada por Litoral Gas a una estación de servicio.

Enarsa es la empresa estatal encargada de las compras de gas natural licuado (GNL), que se importa por buques, y del gas que se trae de Bolivia. En los últimos meses, sin embargo, la compañía cobró más visibilidad por estar a cargo de las licitaciones para la construcción del gasoducto Néstor Kirchner.

Desde abril pasado, además, Enarsa se comprometió a abastecer de gas a las estaciones de GNC que no habían logrado cerrar contrato de provisión con las comercializadoras, a un valor que está atado al precio de la nafta súper. Estos contratos se fijaron por instrucción de la Secretaría de Energía y alcanzaban alrededor de 40 estaciones, la mayoría de Santa Fe, pero también algunas de Entre Ríos, Buenos Aires y el este de Córdoba.

Desde el viernes pasado, sin embargo, las distribuidoras de gas comenzaron a mandar los avisos a las estaciones de servicio indicando que Enarsa dejó de inyectar el gas para el consumo de GNC, y que se abstengan de consumir gas hasta nuevo aviso. Las notificaciones les llegaron a las estaciones de servicio que incluso habían firmado contratos en firme, es decir, no interrumpibles, por lo que pagan un precio mayor, según confirmaron las estaciones de servicio y de las distribuidoras de gas.

El GNC siempre fue para los inviernos el malo de la película, aunque solo representa el 5% del consumo total a nivel país. El resto es el consumo domiciliario, la industria y las usinas térmicas. ¿Tanto desnivel hace el 5% el consumo de gas?”, indicó Pedro González, vicepresidente de la Cámara de Expendedores de GNC, al ser consultado por esta situación.

Enarsa, por su parte, negó que haya cortado el suministro y dijo que se está abasteciendo “con normalidad”. Además, señaló que los cortes ocurren solo con los contratos “interrumpibles”, pese a que las estaciones de GNC dijeran que se rompieron los contratos firmes también.

En la Secretaría de Energía indicaron que “hay más gas que nunca”, pero que siempre puede “haber algún problema”. La semana pasada, el secretario de Energía, Darío Martínez, indicó que Enarsa dio de baja una licitación para comprar cuatro buques de GNL porque los precios ofertados eran en promedio US$51 el millón de BTU (medida inglesa que se utiliza en el sector), un valor muy superior a lo estimado para este año. Por ejemplo, en 2021, Enarsa compró los buques a valores promedio de US$8,5 el millón de BTU.

“Lo charlamos con la ministra [de Economía, Silvina Batakis] y decidimos no comprarlos porque nos habían planteado precios de US$51 el millón de BTU. Eso eran más de US$400 millones”, dijo Martínez. Para reemplazar ese gas, se va a importar más gasoil (para las usinas térmicas) y electricidad de Brasil y Uruguay.

“Todavía no ha habido cortes, pero les estamos avisando que deben regularizar la situación, porque están consumiendo gas que tenemos comprado para otros clientes. Nosotros somos solo el fletero, llevamos y traemos gas. Es raro que Enarsa no se haya comunicado directamente con las GNC. Nosotros sacamos esa nota, porque veíamos que nadie estaba haciendo nada”, explicaron en Litoral Gas.


“Mucha improvisación”

La incertidumbre sobre la provisión de gas para las estaciones de GNC ocurre desde que el Gobierno las excluyó del consumo prioritario cuando se diseñó el Plan Gas, el programa de estímulo a la producción. En la práctica, eso significó que el precio de venta de gas para las estaciones dejaba de estar regulado, como ocurre con el consumo residencial.

Las estaciones tuvieron que salir a negociar nuevos valores con las productoras y comercializadoras de gas, que pedían un valor similar al que pagaba el Gobierno por el Plan Gas: alrededor de US$3,5 el millón de BTU. La incertidumbre radicaba en que los contratos anteriores, que en su mayoría finalizaron el 30 de abril último, se habían cerrado con valores de US$2,2 el millón de BTU, por lo cual había que aplicar un fuerte aumento del valor de GNC en surtidor.

Finalmente, se logró negociar un valor atado al precio de la nafta súper de YPF, pero algunas estaciones de servicio no llegaron a cerrar sus contratos con las comercializadoras de gas, por lo cual la Secretaría de Energía instruyó a Enarsa a que sea el proveedor.

“En la última reunión que tuvimos por Zoom con la Secretaría de Energía, en abril, nos garantizaron que gas no iba a faltar. Que no importaba el precio del GNL, porque igualmente iban a traer los barcos que sean necesarios”, indicó González, que lamentó la “improvisación” del Gobierno.

Las importaciones de energía afectan no solo las cuentas fiscales del Estado, que vende el gas a consumidores residenciales e industrias a un precio mucho menor del que le cuesta comprarlo del exterior, sino también a las reservas del Banco Central. Este mes, por caso, la entidad monetaria acumula un rojo de más de US$775 millones por intervenciones en el mercado cambiario para abastecer las importaciones de gas y gasoil.

“En estas circunstancias, el gas que está consumiendo actualmente ha sido tomado del fluido adquirido por esta distribuidora para abastecer a otros usuarios. Como comprenderá, este mecanismo no puede extenderse en el tiempo, ya que compromete nuestra capacidad para abastecer los consumos de demanda prioritaria, tales como usuarios residenciales y servicios comerciales. Les rogamos tengan a bien atenerse a esta solicitud y confirmarnos lo antes posible cuando sea regularizada su situación. Desde ya agradecemos su comprensión, de modo de no afectar la provisión de nuestro servicio a otros usuarios de nuestra zona”, finaliza la carta enviada por las distribuidoras de gas a las estaciones de GNC.

Por Sofía Diamante

La Nación

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