Vaca Muerta sigue disparando inversiones: US$ 500 millones para almacenar petróleo

Una firma de capitales alemanes, en la que participa YPF, expandirá una terminal marítima para poder usar barcos de más porte para exportación.

La formación Vaca Muerta está superando las expectativas de las petroleras. Los niveles de producción y de calidad técnica van más allá de las previsiones de las compañías. Oldelval, un consorcio que traslada el petróleo que sale de Neuquén, está proyectando duplicar su capacidad de transporte, para llegar a 452.000 barriles por día. Ese plan se llama «Duplicar Plus».

En paralelo a ese crecimiento, otras empresas también arrancan obras pensadas en la expansión de la industria. Oiltanking Ebytem hará una adecuación de su terminal de almacenaje y exportación de petróleo crudo en Puerto Rosales, provincia de Buenos Aires, cerca de Bahía Blanca. La inversión que hará superará los US$ 500 millones.

Ebytem es de un accionista alemán que posee operaciones similares en varios países europeos. En Argentina, está asociado con YPF, que tiene un 30% de la empresa. La concesión para operar vence en 2027. La secretaría de Energía le extendió el viernes la concesión por una década más, hasta 2037.

Ebytem posee tanques de almacenamiento casi conectados al puerto de Bahía Blanca. El petróleo que reciben va hacia las refinerías de las petroleras o tiene como destino la exportación. Se espera una actividad muy intensa en ese sentido hacia el año próximo y los siguientes, un dato hasta contemplado por el ministerio de Economía.

Las proyecciones de evolución de la producción en la cuenca neuquina y los pedidos preliminares de distintos actores del sector petrolero hacen creer a Oiltanking Ebytem que tendrá recepción por parte de potenciales clientes.

“Nuestro proyecto es de ampliación de la terminal marítima y estación de bombeo Puerto Rosales. Estamos enfocados en la ampliación de la capacidad de almacenaje actual y de un sistema de despacho marítimo en el cual operarán barcos de mucho mayor porte”, comunicaron en la empresa a la industria, con la que buscan abrochar contratos para espacios de almacenamiento.

La idea de esta empresa es “matchear” el crecimiento de la disponibilidad de sus tanques con el de Oldelval, que se está ampliando. Por eso, le está ofreciendo a las empresas que utilizan ese ducto que vayan contratando capacidad de almacenaje. También requiere la compra de «elementos críticos de largo plazo de provisión», o sea importaciones. Economía suele mirar varias veces antes de autorizarlas.

Oldelval transporta 33.500 metros cúbicos de petróleo por día, pero pasará a 72.000 metros cúbicos en un plazo de entre dos y tres años, cuando haya terminado su expansión. Esa proyección implica que la producción nacional de petróleo podría crecer hacia los 700.000 barriles, una cifra nunca vista.

Oiltanking Ebytem cobra un importe pactado de antemano sobre el petróleo que circulan las empresas hacia sus tanques, que luego llevan a los barcos que contratan las petroleras. Su facturación anual ronda los US$ 55 millones.

El Gobierno proyecta un superávit comercial energético de US$ 5.000 millones en 2023 (porque todavía habrá que seguir importando una parte del gas en invierno), pero que llegue a US$ 8.000 millones en 2024, ya con menor necesidad de comprar energía extranjera.

Las compañías comparten esa previsión, y son optimistas. De hecho, cada vez hay más proyectos energéticos pensados a largo plazo. Se licitó el abastecimiento del gas al Estado hasta 2028, y se anuncian inversiones que darán sus frutos en dos o tres años.

Martín Bidegaray

Clarín

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