Una mirada regional sobre las transiciones energéticas

El objetivo de descarbonizar las economías está redefiniendo no sólo la producción de energía, sino también toda la cadena de valor asociada y los patrones de consumo.

El cambio climático es uno de los principales desafíos de nuestro tiempo, asociado no solo a su impacto en la naturaleza sino también en la calidad de vida de las personas y la sociedad en general. Ante este imperativo global que involucra toda actividad humana, las empresas se están transformando para volverse más sustentables y reducir su huella de carbono. Las compañías de energía como YPF, tienen un desafío particular en este sentido, necesitan proyectar competitividad empresarial y resiliencia mirando hacia el futuro, y ser capaces de operar de forma responsable para garantizar continuamente acceso seguro y asequible a una energía cada vez más baja en emisiones. El contexto de pandemia y sus consecuencias sociales y económicas, así como el compromiso de la Argentina de ser carbono neutral para 2050, catalizan de manera particular estos retos hacia un camino de transiciones energéticas justas, que no debería dejar a nadie atrás.

El objetivo de descarbonizar las economías está redefiniendo no sólo la producción de energía, sino también toda la cadena de valor asociada y los patrones de consumo. Por estas razones, contribuir al debate sobre las transiciones al más alto nivel mundial y poder aportar una mirada desde la Argentina y la región es una oportunidad muy valiosa para nuestro país. Ese es nuestro rol dentro del Grupo de Energía y Eficiencia de Recursos del Business 20 Italia 2021, el capítulo empresarial del G20, al cual YPF fue invitada como cochair, siendo la única empresa latinoamericana y única compañía de petróleo y gas en la mesa de liderazgo.

El trabajo que se viene desarrollando en el marco de este grupo, con vistas a la Cumbre del G20 a realizarse en Roma en octubre 2021, gira en torno a tres ejes: cómo acelerar las transiciones energéticas para contar con un sistema carbono neutral para 2050, de acuerdo con los compromisos asumidos por numerosos países y en línea con el Acuerdo de París; cómo promover políticas para una transición sustentable e inclusiva; y cómo impulsar la preservación del ambiente.

Desde YPF estamos participando activamente en este debate para incluir algunos puntos o visiones que hacen a las realidades de las economías emergentes, que en general tienen un menor impacto que los países desarrollados en las emisiones de carbono totales (la Argentina representa el 0,5% y América Latina el 5%), o que ya cuentan con matrices energéticas comparativamente más limpias (la matriz argentina está basada en más del 50% en gas natural). Para impulsar con visión de futuro y criterio de realidad la evolución a una economía más limpia, entendemos que hay que prestar atención a las distintas realidades de cada país, puntos de partida, recursos disponibles, sus prioridades de desarrollo y la contribución a la creación de empleo y, en consecuencia, proyectar distintas estrategias y velocidades de transición.

Es importante impulsar, por supuesto, nuevas energías como las renovables y otras soluciones energéticas aún más innovadoras. Pero también es vital enfocarnos en hacer la producción de petróleo y gas más eficiente en emisiones y uso de recursos, e incorporar mecanismos de compensación, ya que, de acuerdo con todos los escenarios energéticos globales, los hidrocarburos nos seguirán acompañando durante varias décadas, no solo en virtud de su rol como combustibles, sino también como insumos en la química, la construcción, la medicina, la siderurgia y el agro, entre otros. Es importante recordar que en el caso de la Argentina representan, especialmente a través de Vaca Muerta, uno de los motores más importantes para su desarrollo. Al respecto, la ventana de oportunidad es angosta, debemos aprovecharla aquí y ahora, acelerando la producción de manera competitiva, eficiente y sostenible, para contribuir a la reconstrucción del país y al bienestar de todos los argentinos.

En este punto, destacamos el rol del gas natural, producido en forma eficiente y sustentable, como energía de transición. Su utilización genera menores emisiones frente a otros combustibles fósiles, tiene un gran potencial para descarbonizar sectores difíciles de electrificar, es asequible para reducir la pobreza energética y, al mismo tiempo, es un socio flexible para la intermitencia de las renovables y la indisponibilidad de almacenamiento eléctrico a gran escala.

Planteamos, también, una serie de temas relevantes vinculados tanto al acceso al financiamiento, que ayude a las economías en desarrollo a reducir emisiones de manera competitiva, y a mejorar la infraestructura de interconexión, para lograr sistemas más resilientes, como a la capacitación para los nuevos trabajos en energía y la perspectiva de diversidad con la que debemos abordar las soluciones propuestas.

Por último, creemos que todos estos debates tienen que estar enmarcados en el objetivo primordial del acceso con equidad a la energía. Hoy, a nivel mundial, 770 millones de personas no tienen electricidad y 2600 millones no disponen de fuentes de energía segura para cocinar. No podemos ignorar la importancia de reducir esta brecha, y para eso son importantes las políticas que vuelvan a la energía no solo más limpia, sino también universalmente accesible. La energía tiene que ser un motor de desarrollo de las economías emergentes y un elemento fundamental para mejorar la calidad de vida de todas las personas. Esta tarea encuentra en la encíclica Laudato Si, en su concepto de ecología integral y de responsabilidad individual y colectiva en el cuidado de lo que es común a todos, una referencia ineludible.

Los ejes de trabajo mencionados apuntan al centro del debate actual sobre el futuro de la energía. Para avanzar con éxito resulta fundamental enfocarnos en transiciones justas que contribuyan a las metas del Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas, teniendo en cuenta las particularidades de cada país. Con esta mirada enfocamos nuestra participación en el B20 2021, así como nuestro rol presidiendo la Red Argentina Pacto Global de Naciones Unidas que impulsa la Agenda 2030 en el país.

Por Sergio Affronti (CEO & miembro del Directorio de YPF S.A.)

La Nación

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