Shell anunció que no volverá a comprar petróleo ruso

Tras varias idas y vueltas, la petrolera anglo-holandesa Shell aseguró que retirará su participación de todos los hidrocarburos de este país después de las críticas recibidas tras la adquisición la semana pasada de un cargamento de crudo ruso para su refino. Goldman Sachs volvió a elevar su pronóstico para el Brent, clave para la Argentina.

Rusia advirtió a los países occidentales por las severas consecuencias que tendrá en la economía cortar el suministro de petróleo y aseguró que los precios podrían llegar a los u$s300 por barril (más del doble que en la actualidad) y el posible cierre del principal gasoducto entre Rusia y Alemania.

Los precios del petróleo ya se han disparado a sus niveles más altos desde 2008 amenazando de forma muy seria la recuperación económica después de que el secretario de Estado de EEUU, Antony Blinken, asegurase que Washington y los aliados europeos estaban considerando prohibir las importaciones de petróleo ruso. «Está absolutamente claro que el rechazo del petróleo ruso tendría consecuencias catastróficas para el mercado global», señala el viceprimer ministro ruso, Alexander Novak, en un comunicado en la televisión estatal.

«El aumento de los precios sería impredecible. Serían 300 dólares por barril, si no más». Novak prevé que a Europa le llevaría más de un año reemplazar el volumen de petróleo que recibe de Rusia y que tendría que pagar precios significativamente más altos.

Pese a eso, tras varias idas y vueltas, la petrolera anglo-holandesa Shell anunció que no volverá a comprar petróleo ruso (pese a que ya lo había hecho en los primeros días de la guerra) y que retirará su participación de todos los hidrocarburos de este país después de las críticas recibidas tras la adquisición la semana pasada de un cargamento de crudo ruso para su refino. «Somos muy conscientes de que nuestra decisión de la semana pasada de comprar un cargamento de petróleo crudo ruso para refinarlo en productos como gasolina y diesel, a pesar de haberlo hecho a pesar de haberlo hecho pensando en la seguridad de los suministros, no fue la correcta y lo lamentamos”, expresó el consejero delegado de Shell, Ben van Beurden.

De este modo, el máximo ejecutivo de la petrolera anunció que la posición de Shell pasa por “dejar de comprar crudo ruso de inmediato en el mercado al contado y no renovar los contratos a largo plazo” mientras que destinará las ganancias procedentes de los remanentes de petróleo ruso procesado a un fondo cuyos recursos serán destinados al pueblo ucraniano.

“Este es un desafío complejo. Cambiar esta parte del sistema energético requiere la acción concertada por parte de los gobiernos, los proveedores de energía y los clientes y la transición a otros suministros de energía llevará mucho más tiempo”.


Los precios del crudo según Goldman Sachs

Goldman Sachs elevó su pronóstico del precio del Brent para 2022 y 2023, argumentando que la economía mundial podría enfrentar «los mayores impactos el suministro de energía de la historia», dado el papel clave de Rusia a nivel mundial. El banco elevó su pronóstico de precio al contado del Brent para 2022 a 135 dólares por barril desde los 98 dólares, y su perspectiva para 2023 a 115 dólares por barril desde los 105 dólares.

Los informes apuntan a que más de la mitad de las cargas de marzo siguen sin venderse, lo que, de mantenerse, podría representar una disminución de 3 millones de barriles por día en las exportaciones rusas de crudo y productos derivados por vía marítima, lo que sería la quinta disrupción más grande en un mes desde la Segunda Guerra Mundial, indicó Goldman Sachs en una nota fechada el 7 de marzo.

Aunque las importaciones de crudo ruso no han sido sancionadas, si esto ocurriera, Estados Unidos se quedaría solo en tal movimiento, sin la participación de sus aliados en Europa, ya que dependen de Rusia para el gas natural y el crudo, dijeron las fuentes. Rusia es el segundo mayor exportador mundial de petróleo, con unos 7 millones de barriles por día de crudo y productos derivados combinados.

«En el corto plazo, hacer frente a tal impacto en la oferta requeriría la ayuda combinada de las reservas estratégicas globales, el núcleo de la OPEP, Irán y precios más altos para reducir el consumo», dijo el banco.

Una desaceleración en las conversaciones con Irán sobre su programa nuclear, que pondría fin a las sanciones a sus ventas de petróleo, también se suma a las presiones sobre los precios, ya que Rusia exige que Estados Unidos garantice que las sanciones que enfrenta no afectarán su comercio con Teherán. China también planteó nuevas demandas, según las fuentes.

Los precios del crudo suben el martes, con el Brent por encima de los u$s127 dólares el barril , ya que los temores a sanciones contra las exportaciones rusas de petróleo y combustible generaban preocupaciones sobre el suministro.

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