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El 70% de los pagos en carga de combustible se realizan con tarjetas

De esta manera, se revierte una tendencia histórica en el sector, que siempre se caracterizó por las transacciones en efectivo. Señalan que las estaciones de servicio “son cada día menos rentables”.

Tal como una muestra de la Argentina de hoy, las estaciones de servicios atraviesan por una crisis casi sin precedentes y con cambios en los consumos del que no se tiene memoria en el corto y mediano plazo.

Así lo marcó el presidente de la Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste (CESANE), Faruk Jalaf, quien describió un presente “plagado de cimbronazos” y con una actividad que día a día se hace menos rentable.

En esa línea, reveló que a contramano de un sector que se caracterizó a lo largo de la historia por las transacciones en efectivo, hoy el 70% de los pagos de combustibles se realizan a través de tarjetas; lo que agrava aún más la situación para los estacioneros.

“El uso del plástico representa un costo adicional para el dueño de la estación porque tiene un 2% de recargo el costo de operar con crédito”, detalló.

No obstante, señaló que “lo más complicado” es el plazo que tarda la acreditación del dinero.
“Son 15 días en el caso del crédito y de 5 a 10 en el débito, cuando tendría que ser de manera instantánea para que el estacionero no pierda frente a la inflación”, consideró.

Otro factor más que mencionó es el atraso en los valores de los combustibles, que mes a mes aumentan por debajo del índice de precios al consumidor.

“Hoy los combustibles valen la mitad de lo que deberían. Si combinamos esto con los días que tenés que esperar en el caso de las tarjetas y la inflación del 7 a 8% mensual, la situación se vuelve insostenible para los estacioneros”, añadió.

Caída del consumo premium

En sintonía con lo anterior, el titular de la CESANE precisó que sigue en caída el consumo de la nafta y el gasoil premium; mientras que crece el de la súper y el diesel común, respectivamente.

“Esto también perjudica la rentabilidad de las estaciones porque se trata de un producto de menor precio. Nuestros márgenes están atados a los valores”, remarcó.

Como medida paliativa, para Jalaf es necesario que avance un proyecto de ley que ingresó al Congreso nacional y que propone un tope del 0,5% al arancel que cobran los plásticos, “como ocurre en todos los países limítrofes, salvo en Argentina”.

“Además propone un plazo máximo de tres días para acreditar el dinero correspondiente. No es una solución definitiva, pero si serviría de gran ayuda”, apuntó.

Con respecto a lo anterior, la iniciativa toma como base un fallo judicial de Santa Fe que reduce el arancel y el reintegro en los plazos que pretenden los empresarios y dueños de estaciones de servicio.


Faruk Jalaf: “En Misiones nos está salvando la venta en la frontera”

Faruk Jalaf distinguió la situación de las estaciones de servicios en Misiones con respecto al de las otras provincias, a raíz del factor frontera.

“Si bien el precio sigue atrasado, el caudal de ventas se mantiene gracias a los ciudadanos extranjeros, por lo que compensa ese valor muy bajo del combustible”, evaluó.
Además, recordó que en Misiones existe un régimen de ingresos brutos igual para todas las estaciones de servicios, “algo que no ocurre en casi ninguna otra provincia del país”.

Brecha de precios

Para el presidente de la CESANE, “no puede haber una diferencia de precios entre Misiones y Buenos Aires de hasta un 30%”, tal como ocurre ahora donde el valor de la nafta Súper en la tierra colorada es más caro que el de la Premium en la capital del país.

“El flete sólo representa un 5 o 10% de costo extra, no más que eso. Lo que sucede es que la referencia se toma con respecto a CABA, entonces con cada incremento porcentual que hay, se agranda la diferencia. Si yo te hago un 5% sobre $100, son $5 más. Pero si en Buenos Aires ese producto vale $80, el 5% son $4”, explayó.

Por último, Jalaf se mostró confiado en que la situación actual “es transitoria” y que en algún momento va a mejorar. “Tenemos que aguantar”, se resignó.

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