Cómo es el plan para buscar shale en Mendoza 

YPF comenzó a construir la locación para los primeros dos pozos. El mes que viene se espera que inicien la perforación en la búsqueda de petróleo.

Técnicamente la formación Vaca Muerta está presente en cuatro provincias, con sus más de 36.000 kilómetros cuadrados. Sin embargo, en una década de trabajo cada uno de los cerca de 2000 pozos realizados se han ubicado en Neuquén, algo que ahora está a punto de cambiar ya que Mendoza se sumará en breve a la búsqueda de la roca madre. 

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Los trabajos son encarados por YPF que ya comenzó a construir una gran locación en el área Paso de las Bardas Norte, ubicada al norte de Malargüe. 

El director de Hidrocarburos de Mendoza, Estanislao Schilardi, explicó que “a partir de diciembre está previsto que comience la perforación de los dos primeros pozos, en un piloto que tiene una inversión de 17 millones de dólares”. 


En números
17 millones de dólares es la inversión que comprende el piloto que se lanzará a partir de diciembre.

Estos dos pozos se ubicarán en un extremo del área y uno de ellos permitirá llegar al límite de otro bloque, que YPF también opera, pero con un permiso de exploración no convencional otorgado recientemente por el gobierno de Mendoza. 

Los dos pozos de esta fase piloto tendrán un perfil de exploración bien marcado y se realizarán a través del sistema de equipos spuder. Es decir que primero un rig realizará la perforación vertical y luego otro de mayor porte realizará las ramas laterales.

Este tipo de trabajos permitirá a las autoridades de YPF poder tomar muestras del interior de la roca madre del lado mendocino, para definir antes de iniciar la rama lateral su mejor ubicación. 

Estas ramas laterales tendrán también sus particularidades, ya que por un lado se extenderán por solo 1000 metros (casi un tercio del promedio de lo realizado en Neuquén) y se orientarán además en dos direcciones opuestas (norte y sur) para tratar de abarcar la mayor zona posible. 


En números
1000 metros tendrán las ramas laterales de los pozos, casi un tercio del promedio de lo realizado en Neuquén.

Esperamos que para febrero o marzo del año que viene estos pozos entren en producción”, contó Schilardi y destacó que “una de las ventajas que tiene esta zona más allá de haber sido marcada por los geólogos como la que tiene el mayor potencial, es que cuenta con instalaciones de superficie en condiciones para poder tratar la producción que se consiga sin hacer nuevas inversiones”. 

De esta forma, la exploración de Vaca Muerta traspasará por primera vez el mes que viene las fronteras de Neuquén, siendo así Mendoza la provincia en lograr este desarrollo antes que Río Negro y La Pampa, que también tienen en su subsuelo parte de la formación shale. 

La definición de YPF se potenció por dos medidas dadas por el gobierno de Mendoza, una es el plan de reactivación del sector denominado Mendoza Activa Hidrocarburos que se lanzó en medio de la pandemia y que ha sido un éxito. 

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La definición de YPF se potenció por dos medidas dadas por el gobierno de Mendoza, una es el plan de reactivación del sector denominado Mendoza Activa Hidrocarburos que se lanzó en medio de la pandemia y que ha sido un éxito. 

La segunda razón de peso para este avance, es que el gobierno de Rodolfo Suárez acaba de otorgarle a YPF una extensión de 10 años en la concesión de tres áreas hidrocarburíferas, entre las que se encuentra precisamente Paso de las Bardas Norte. 

«Como parte de los convenios y prórroga de las concesiones se acordó un plan de inversión con YPF de 25 millones de dólares, que incluye la exploración de Vaca Muerta”, señaló Schilardi. 

Para YPF la exploración del lado mendocino de Vaca Muerta no es casual, sino que desde la petrolera de bandera se apuesta a explorar lo que se define como el “borde de cuenca”, ya que por el menor espesor de la roca madre se espera que los hidrocarburos allí contenidos, específicamente el petróleo, sea más pesado que el shale de la zona de Añelo, por ejemplo. 

Este tecnicismo no es para nada menor. Por un lado este año la crisis del gasoil que se vivió en el país se debió en parte al bajo rendimiento que tiene el actual petróleo de Vaca Muerta a la hora de destilar ese combustible. 

Pero además, la pronta reactivación del oleoducto de exportación a Chile, el Oleoducto Trasandino, marcará en poco tiempo la necesidad de contar con un petróleo un poco más pesado, por los requisitos de operación que tiene la refinería chilena que recibirá los envíos. 

“Tenemos altas expectativas con esta exploración que realizará YPF de Vaca Muerta, ojalá podamos tener un gran desarrollo”, enfatizó Schilardi. 

Por Victoria Terzaghi

Río Negro

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