Tito, revelan cuánto cuesta usar y mantener el auto eléctrico argentino

Es el auto eléctrico más vendido y con menor costo de mantenimiento gracias a que varias piezas no necesitan revisión. Qué gastos hay que calcular al año

El auto eléctrico Tito se convirtió en el auto eléctrico más vendido del año, con casi 200 patentamientos y buenas expectativas para 2023, ya que el fabricante Coradir aumentará la producción hasta 1500 unidades.

Uno de los factores más valorados por los consumidores a la hora de comprarlo fue el bajo costo de mantenimiento, puesto que, según la empresa con sede en San Luis, se puede ahorrar en combustible, service y patente, logrando una reducción de gastos de hasta 8 veces menor si se compara con uno naftero.

Esta economía en el uso diario hizo que también se extienda el uso del vehículo a nuevos segmentos, ya que si bien fue desarrollado pensando en empresas de logística que trabajan en áreas urbanas, tuvo una gran aceptación del consumidor final, con una demanda diversificada tanto entre jóvenes como en adultos.

En una charla con Juan Manuel Bareto, presidente de Coradir, brindó detalles de los controles que debe tener Tito y cuánto sale el mantenimiento anual, teniendo en cuenta que las diferentes versiones del auto 0km van desde los u$s16.500 hasta 23.000 dólares oficiales.

Lo que tiene y lo que no el auto eléctrico Tito

Un dato clave a la hora de comprar Tito es conocer todas sus piezas, ya que hay muchos componentes que tiene un auto a combustión que este modelo no los tiene al ser impulsado a electricidad.

En primer lugar, al ser un vehículo 100% eléctrico, para su funcionamiento no se requiere ningún tipo de combustible, sino que opera con la energía almacenada en su batería de litio de alto rendimiento. Esta concepción hace que el vehículo no necesite eliminar calor durante su funcionamiento, descartando toda necesidad de transporte y disipación de energía térmica, prescindiendo de elementos como: radiador, líquido refrigerante/anticongelante, cañerías de refrigerante, bomba de agua, termostato, etc.

A su vez, no necesita lubricación entre metales para su funcionamiento, tales como cojinetes, aros, etc. Lo que permite, también, prescindir del uso de una bomba de aceite, aceite, bulbo de medición de presión de aceite y toda la lógica de control que caracteriza a un motor térmico (léase ECU).

Además de los consumibles clásicos de los motores térmicos tradicionales, no utiliza correas en su funcionamiento, ya sea de accesorios o de distribución, ni precisa un alternador para alimentar los consumos de baja tensión, ya que toda la energía está disponible libremente en su batería inteligente.

Otro dato para tener en cuenta es que el motor de Tito no necesita ser «puesto en marcha» como tal, sino que una vez que se gira la llave de encendido, el vehículo ya está en condiciones de rodar normalmente, por lo que no se necesita dar mantenimiento al tradicional motor de arranque, con sus consabidas fallas al cabo de cierto término (escobillas, bendix, solenoide automático, cableado de alta potencia, etc.). Y, como no necesita «arrancar» su motor, tampoco precisa una batería para este fin, facilitando también la operación normal, ya que la batería es el elemento que más prontamente requiere un reemplazo.

Sobre el encendido, Tito no precisa de cableras de alta tensión, bujías, inyectores ni unidad de control para el motor (ECU), facilitando el mantenimiento de la unidad. Por tanto, en Tito eléctrico, no resulta necesario cambiar aceites, líquidos refrigerantes, correas, cableras, bujías, revisión escobillas de alternador, motor de arranque, ni batería (acumulador).

Fuera del funcionamiento de los componentes eléctricos, Tito es un auto apto para la circulación urbana, con sus componentes fundamentales iguales a cualquier auto térmico, a saber: cubiertas, pastillas de freno, diferencial, bujes y lámparas, los cuales son elementos que, si necesitan revisión periódica y, en función del desgaste, reemplazo. En resumen, TITO solo requiere mantenimiento de los ítems que presentan desgaste por la propia circulación, y en función de esto, es necesaria una revisión periódica, recomendablemente anual.

Mantener un auto Tito: $7.000 por mes

Teniendo en cuenta todo lo que tiene y lo que no tiene Tito, los gastos que se evalúan como imprescindibles a la hora el calcular el mantenimiento son el seguro, que se calculan unos $7.000 por mes; las pastillas de freno, que representan un gasto de $3.000 en el segundo año; revisión del diferencial que es gratis en el primero año y sale $3.000 en el segundo más una revisión anual que es gratis en el primer año y en el segundo sale 10.000 pesos.

De esta manera, el mantenimiento del primer año de Tito se calcula en $84.000 en el primer año ($7.000 por mes) y de $100.000 en el segundo año. Comparado con uno naftero, este saldrá unos $50.000 al mes o $600.000 al año.

A este gasto de Tito se debe sumar la electricidad que implica una relación de 1 a 10 con el gasto de combustible. Es decir, si en nafta se gastan $20.000 por mes, en Tito se gastarán 2.000 pesos.

Cabe destacar que TITO incluye, para todas las unidades, una revisión a los 90 días de uso totalmente gratuita. 

De esta manera, Tito se destaca no solo por su economía en la recarga, sino también en el mantenimiento, ofreciendo una ecuación mucho más económica para el usuario.

Por otro lado, la desventaja es que no se puede usar en rutas y autopistas, sino que solo es apto para usar en ciudad.

iProfesional

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