Las estaciones de servicio se reconvierten y le compiten a McDonald’s

Las bocas de expendio intentan que cada vez más la facturación por tienda crezca para no depender tanto del despacho de combustible.

Luego de atravesar una de las peores crisis económicas durante las cuarentenas estrictas, las estaciones de servicio retomaron su proceso de reconversión para salir a competirles a McDonald’s y Starbucks. Históricamente, las bocas de expendio tenían como única función el despacho de combustible, como dice su nombre. Pero conscientes de que la transición energética tarde o temprano llegará, empezaron a diversificar su negocio y a ofrecerse como puntos de encuentro. Para ello, debieron reacondicionar el mobiliario y ampliar la oferta de productos, y ya se consiguen en algunas estaciones desde hamburguesas veganas hasta baristas que preparan los cafés de autor.

En la Argentina, todavía el 85% de la facturación de las estaciones de servicio proviene del despacho de nafta y gasoil, mientras que en los países desarrollados, las ventas en las tiendas llegan a representar la mitad de los ingresos. Es por eso que los dueños de bocas de expendio ven un gran potencial en ese negocio, sobre todo en épocas como las actuales, donde los precios de los combustibles aumentan por debajo de la inflación, pero los costos suben a un ritmo mayor.

“Estamos invirtiendo para instalar estaciones del futuro, donde buscamos ampliar y mejorar la propuesta dentro de la tienda y complementarla con otros servicios, que pueden ser espacios de co-working, lockers inteligentes para entrega y recepción de paquetería, y espacio de guardado para clientes de la zona, que pueden ser deportistas. En lugares del interior ofrecemos hasta productos que no se consiguen en horarios nocturnos”, dijo Maite de la Arena, gerenta de negocio de red propia y tiendas de YPF.

La empresa con control estatal es la líder del mercado con 1592 bocas de expendio, de las cuales 534 están en Buenos Aires, 185 en Córdoba, 116 en Santa Fe y 74 en Capital Federal. Le sigue Raízen, licenciataria de las estaciones de servicio de marca Shell, con 775 puntos de despacho; Axion con 568, y Puma Energy con 311. También hay otras marcas que crecen como Dapsa y Gulf, según datos de la Confederación de Entidades del Comercio de Hidrocarburos de Argentina (Cecha).

“Hace tiempo, el concepto de las empresas petroleras era que las personas iban a cargar combustible y de paso compraban algo; ahora es la inversa, compran algo y de paso cargan el auto. Antes se le tenía terror a la permanencia del cliente en la estación; ahora hasta se les hace lugar para que se queden a trabajar”, dice Guillermo Lego, gerente general de Cecha.

Las estaciones de servicio “blancas” (es decir, sin marca) suman 1047 puntos, el 20% del total. Estas estaciones son las que actualmente tienen dificultades para conseguir gasoil, ya que no tienen contratos firmados y los precios son hasta 30% superiores a las del resto de las bocas de expendio. Esta diferencia genera que haya una mayor demanda de combustible en donde el valor es más económico y se produce la necesidad de establecer cupos de venta.

Por otro lado, los precios en el mercado mayorista son mayores por la otra brecha que se generó entre el costo del barril internacional de petróleo, superior a los US$100, y los US$60 al cual se vende en el mercado local. Como un 30% del gasoil que se consume en el país es importado, las petroleras solo abastecen (a pérdida) a las que tienen contratos, mientras que al resto les cobran un valor mayor.


Salir de la ciudad, pero en expansión

En la Ciudad de Buenos Aires cada vez se ven menos estaciones de servicio porque los dueños del terreno prefieren vender el espacio a proyectos inmobiliarios, donde el metro cuadrado es más rentable, que mantener una estación de servicio. Por ejemplo, en 2000 había 552 puntos de despacho en terreño porteño, mientras que actualmente hay menos de la mitad, 242, según datos de Cecha. Esta tendencia se ve también con más frecuencia en otros centros urbanos, pero en general, todas las marcas indicaron que están sumando nuevos puntos de venta en el interior.

“Una estación de servicio requiere de una superficie considerable para construirse. En las ciudades, el valor del m2 sube permanentemente y la consecuencia es que en los espacios donde se podría construir una estación es más redituable construir un edificio. Es algo que suele ocurrir en las grandes ciudades, no sólo de la Argentina, sino de todo el mundo”, explicó Sandra Yachelini, vicepresidenta comercial de Axion.

En YPF indicaron que están con un ritmo de apertura de bocas de expendio de entre 30 y 60 por año, además de mejorar la red existente. “Los cambios vienen detrás de las tendencias y los nuevos hábitos de los clientes en términos de movilidad. Tradicionalmente, era una estación de expendio de combustibles y ahora las pensamos como hubs de movilidad con distintos servicios para los clientes, como la incorporación de cargadores eléctricos”, indicó de la Arena. De esta manera, adelantó que se está invirtiendo en crear un corredor con la distancia necesaria para cargar autos eléctricos que cubra traslados de Buenos Aires a Rosario, a Córdoba y a la costa.

Axion, por su parte, la marca que reemplazó a Esso, fue la primera en incorporar un cargador eléctrico en una de sus estaciones de servicio, en 2018, e instaló luego otros cuatro puntos de carga. “Sabemos que el avance de la movilidad eléctrica está ganando impulso en todo el mundo. Si bien iniciamos nuestra actividad en el sector de petróleo y gas, hoy ya somos una empresa global de energía y de generación eléctrica a través de fuentes tradicionales y renovables”, indicó Yachelini, de la empresa integrada con Pan American Energy (PAE).

YPF vende por año 3,5 millones de hamburguesas, 1,5 millones de alfajores y 24 millones de cafés
YPF vende por año 3,5 millones de hamburguesas, 1,5 millones de alfajores y 24 millones de cafés

La tendencia hacia la electrificación en la movilidad es una realidad que crece cada año en la Argentina. Durante 2021, se vendieron en el país 5871 vehículos entre eléctricos e híbridos (con dos motores, naftero y eléctrico). Esto significa un crecimiento de 148%, que implica 3488 vehículos más que en 2020, según los datos del Sistema de Información Online del Mercado Automotor de Argentina (Siomaa), perteneciente a la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara).

De hecho, el informe destaca que, desde 2010, cuando se patentó el primer Toyota Prius en el país, las ventas totales de este tipo de vehículos fueron de 10.735 unidades, lo que significa que más de la mitad de todos los vehículos híbridos y eléctricos (55%) que se vendieron en la Argentina se entregaron el año pasado.

En Gulf señalaron que el negocio está en un cambio de ciclo. “Nadie sabe cuándo se hará masivo, pero se viene la electricidad y el hidrógeno verde. Todos estamos atentos a cómo hacemos esa transición y cómo nos reconvertimos. Por eso no queremos dejar de ser un punto atractivo para vender. Como mandato tenemos que generar más tráfico y atractividad a la esquina, ya que ofrecemos luminosidad, seguridad y varios servicios. Hasta los 90, se vendían solo correas, lubricantes y artículos para el auto. En esa década, el negocio se pareció mucho más a un supermercado de proximidad, pero no se consumía tanto en el lugar. En 2000 migró a consumir más en la tienda. Ahora estamos todos apostando a un modelo más flexible. En un lugar puede haber un café, en otro un supermercado de proximidad y en otro un co-work. No hay que tener un formato único igual para todo el país, no es lo mismo la ciudad que el medio del campo”, indicó el gerente general, Eduardo Torrás.


Hamburguesas veganas y baristas

Las estaciones de servicio se volvieron un feroz competidor en el rubro gastronómico. YPF vende por año 3,5 millones de hamburguesas, 1,5 millones de alfajores y 24 millones de cafés. Hasta sacaron su propia marca Full de mix de frutos secos y galletitas de limón.

En la ciudad de Buenos Aires cada vez se ven menos estaciones de servicio porque los dueños del terreno prefieren vender el espacio a proyectos inmobiliarios
En la ciudad de Buenos Aires cada vez se ven menos estaciones de servicio porque los dueños del terreno prefieren vender el espacio a proyectos inmobiliarios

Puma Energy emergió en el mercado argentino luego de comprar las estaciones de servicio de Petrobras y apostaron por sofisticar la gastronomía. “Ofrecemos hielo, carbón, madera y una variedad de café premium, que logramos en alianza con las principales proveedoras del mercado en alimentos. El sector se está profesionalizando en el rubro gastronómico; se invierte mucho tiempo en hablar de la comida, cuando en el pasado se hablaba solo de combustibles. Ahora tenemos las mismas preocupaciones y objetivos que Starbucks y Burger King”, dice Marcelo Vivian, gerente comercial. Como curiosidad, cuenta que los clientes compran alimentos y bebidas más saludables, que el agua saborizada se vende más que las bebidas gaseosas, y que hay más demanda de productos dietéticos, como barras de cereales y ensaladas.

Esta tendencia es compartida por Axion, que comenzó a ofrecer hamburguesas veganas con pan de remolacha, además de una amplia oferta vegetariana y snacks saludables. Asimismo, ofrecen sándwiches de autor, con pan, fiambre especial y vegetales envasados, y están capacitando a los empleados para ofrecer café estilo barista.

Las estaciones de servicio de Shell, por su parte, incorporaron también la cafetería gourmet, una gran variedad de pastelería y bebidas estacionales como smoothies o frappes, además de ampliar la oferta de comida, incorporando opciones frescas y saludables.

La contracara de los productos saludables es la estrategia del negocio de vender los cigarrillos casi al costo, sin obtener rentabilidad, para atraer a los clientes, como sucede en los supermercados chinos con la oferta de vinos.

La última incorporación realizada en pandemia es la del takeaway o delivery. La mayoría de las marcas lanzaron sus aplicaciones en las cuales se puede hacer un pedido y retirarlo por la tienda cuando cargan combustible.

“La pandemia ha acelerado transformaciones que se veían lejanas. Hoy los pedidos online en forma personalizada, el delivery al hogar o al trabajo, así como opciones de pick up, son naturales y sin duda se profundizarán con el paso del tiempo por los clientes que cambiaron, y por los nuevos que se suman ya como nativos dentro de estas modalidades. La tecnología es cada vez más una fuerte aliada para simplificar y optimizar esas transacciones, mejorar la experiencia del cliente y anticiparnos a sus deseos”, concluyó Andrés Cavallari, director de retail de Raízen.

Por Sofía Diamante

La Nación

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