“En unos años las estaciones de servicio serán multienergéticas”

El presidente de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) aseguró que en un futuro ofrecerán muchos tipos de combustibles y vaticinó que Argentina puede liderar la transición energética mundial.

Pragmático. Para De Benito, la evolución del negocio estará atada tanto a la disponibilidad de energía como a la incorporación de tecnología que permita universalizar las distintas actividades. Una mirada sobre la transición energética.

Jorge De Benito, presidente de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES) visitó la Argentina invitado por la Federación de Expendedores de Combustibles del Centro del país, con sede en Córdoba, y dio un panorama del impacto de la guerra rusa en la energía y en los precios de las naftas y aventuró cómo serán las estaciones del futuro. “Multienergéticas”, las bautizó.

Además, destacó el potencial en biocombustibles de la Argentina y aseguró que con la construcción del Gasoducto Néstor Kirchner y los recursos de Vaca Muerta el país puede liderar la transición energética a nivel mundial.

Periodista: ¿Cuáles son los cambios que se plantean en las estaciones de servicio de Europa por la transición energética, las descarbonización y la electromovilidad?

Jorge De Benito: La información que se tiene aquí de lo que sucede en Europa no es del todo real. Efectivamente en España y Europa hay una corriente muy importante a favor de los autos eléctricos, que ahora se consideran como un artículo cool, de moda. Pero la realidad es que el año pasado solo el 2,7% de los autos que se vendieron son eléctricos puros. Si todos piensan que usamos coches eléctricos esa no es la realidad. Hay que tener en cuenta cuál es la fuente energética en España, que no es ninguna, porque no tenemos materias primas como la Argentina, donde hay fuentes alternativas y reservas muy importantes como el gas natural.

P.: ¿Usted cree que quedan todavía muchos años de vehículos motorizados a hidrocarburos?

J.D.B.: Cambiar no va a ser tan fácil como lo piensa la gente, aunque haya una tendencia al cambio. En España se ha hecho una ley de transición energética y cambio climático que solo contempla al vehículo eléctrico, pero dentro de unos años nuestro sector será multienergético, serán estaciones de servicio multienergéticas. No hay que descartar el coche a hidrógeno, los combustibles biocarburantes, biocombustiles, los ecocombutibles, que son sintéticos pero no están sacados del petróleo y hacen la misma función del petróleo. Si tengo que pedir algo, quiero un carburante que no me obligue para nada cambiar mi infraestructura de vehículos, ni de recarga. Eso sería lo ideal. En Europa ya hay ecocombustibles, falta producirlos a escala.

P.: Es todo un desafío tener que las estaciones de servicio tradicionales sean ahora multienergéticas…

J.D.B.: Lo que tratamos de transmitir en nuestra Confederación es que no podemos cerrar las puertas a nada, ni tampoco poner todos los huevos en la misma canasta, que es lo que se ha hecho con la ley de cambio climático en nuestro país. Dejamos en manos del vehículo eléctrico toda la transición ecológica para que haya menos contaminación. Pero nosotros consideramos que hay que escuchar a cualquier medio de locomoción o energía que no genere emisiones, ¿por qué cerrarnos a los ecocombustibles o no mezclar más biocombustibles? Hoy en Francia el bioetanol es una realidad y miles de autos funcionan así.

P.: ¿Cree que Argentina puede ser una potencia internacional en la producción de biocombustibles y energía en general?

J.D.B.: Intuyo que la producción actual es muy importante, porque la agricultura es muy importante, y podría ser más intensiva, y generar más bioetanol y biodiésel. Estuvimos en una microplanta para producir biodiésel de Córdoba que me sorprendió gratamente por la capacidad de producción y el precio. Veo que el gasoducto que se construirá desde Vaca Muerta va a ser muy positivo, porque por un lado va a sacar muchos vehículos de las rutas y sus emisiones de CO2, y porque va a facilitar el desarrolla del gas y eso es muy importante en la transición energética, y posiblemente los ponga en los primeros puestos de la carrera a reducir las emisiones a nivel mundial.

P.: ¿Cómo ve a las estaciones de servicio de Argentina y las federaciones?

J.D.B.: El sector nos ha sorprendido positivamente, están en un nivel muy, muy alto. Por ejemplo, la FECAC de Córdoba tiene unos servicios que son muy similares a los que damos nosotros en España, que son muy importantes, y de esa manera ayudan a modernizar el sector de las estaciones de servicio. Me ha sorprendido la manera en que está el sector acá, me he encontrado con importantes instalaciones. Me trajeron para explicar algunas cosas y me voy con muchos deberes que tenemos que hacer nosotros.

P.: ¿Cómo impactó en los combustibles la guerra entre Rusia y Ucrania?

J.D.B.: Con una subida generalizada de precios, que prácticamente han duplicado su precio. Hace ocho meses en España el producto después de impuestos costaba 1,20 euros la gasolina y 1,15 el diésel hemos pasado a 2 euros cada uno en promedio. La gasolina ha subido más que el gasoil, que tiene menos impuestos. Y esto nos afectó con una falta de liquidez en el sector. Antes tenías un stock medio y tenías apalancados unos 100.000 euros para cuestiones operativas, ahora tenés que tener 200.000. Pero hay otras que tenían 500.000 y ahora necesitan 1 millón. Es una merma en la tesorería de una empresa, que tampoco tiene beneficios tan altos. Los márgenes nuestros y los de Argentina son muy parecidos. (N.del R.: la tasa de ganancia de las estaciones ronda el 7%)

P.: ¿Y qué medidas tomó el Gobierno español ante la suba de precios de los combustibles?

J.D.B.: El Gobierno nos obliga a hacer 20 centésimos de descuento a todos los clientes que soliciten carburantes fósiles, que tenemos que poner nosotros. Lo curioso es que tenemos que adelantar mes a mes un descuento obligatorio que no ganamos en bruto en la estación de servicio. Con las ventas medias que tiene una estación de servicios en España, que es de 2.000 millones de litros, todos los días que abrimos la persiana tenemos que dar 1.000 euros a nuestros clientes con la esperanza de que a fin de mes el Gobierno nos lo paga.

P.: Y tengo entendido que encima hay algunas demoras en los pagos…

J.D.B.: Ha habido demoras porque cada administración es autónoma de pagar como quiera, y algunas pagan en un tiempo u en otro. Esta era una medida temporal para abril, mayo y junio y Pedro Sánchez ya anunció que se va a ampliar a julio, agosto y septiembre.

P.: ¿Están de acuerdo con la medida?

J.D.B.: Estamos de acuerdo con el fondo de la medida, que es el descuento de 20 centésimos para potenciar la demanda, porque a nosotros nos había caído la demanda un 25%,pero no estamos de acuerdo con la forma, que lo tengamos que adelantar nosotros. Estaríamos de acuerdo con otra forma. Es verdad que la administración nos ha adelantado una parte, un mes de la media de ventas de 2021, pero ese año en España fue un año de restricciones a la movilidad y confinamientos, con lo cual hubo un 60% menos de las ventas de este año.

P.: ¿Ya se recuperó en España el nivel de ventas previo a la pandemia?

J.D.B.: No, se pensaba que sí, pero con la situación de la inflación que padecemos, aunque para ustedes parezca un chiste nuestra inflación porque es muy pequeña, nos afecta de una manera muy importante. En los últimos cinco o seis años la inflación en España apenas llegaba al 1% anual. Y ahora estamos en 6% el año pasado y este año ya vamos por un 10%. Para ustedes parece un chiste, pero para nosotros es algo a lo que no estamos acostumbrados.

P.: La guerra rusa ha provocado una crisis en la provisión de energía y combustibles, ¿en Europa también se siente, por ejemplo con el gasoil?

J.D.B.: España compraba entre 5% y 6% del crudo que se necesita para refinación a Rusia. Con lo cual, si deja de recibir el petróleo ruso no va le va a influir de una manera muy importante, se lo puede pedir a otros proveedores, no hay básicamente un problema en esa instancia tal como está dada. En cuanto al gas, lo trae de Argelia y Marruecos, con lo cual tampoco le influye la situación. Pero en un contexto internacional donde lo que sucede hoy en la Patagonia sucede a los dos segundos en la otra parte del mundo. Hay un efecto mariposa que afecta a todos. A nosotros nos ha afectado en el precio. Si el primer productor de petróleo del mundo, que es Estados Unidos, y el tercero, que es Rusia, estén en un conflicto lógicamente no beneficia a los precios de los combustibles.

Por Sebastián D. Penelli

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