Nación autorizó un incremento para las distribuidoras de gas

Es el porcentaje del 36% que habían planteado las empresas en la audiencia pública. Es una porción de la tarifa final, por lo que el impacto en las boletas hogareñas será menor a esa cifra

En el medio de las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional sobre la reducción de los subsidios energéticos, el Gobierno Nacional autorizó a las distribuidoras de gas a aplicar aumentos de 36% en su servicio. Es uno de los componentes del precio final de la factura que reciben los usuarios, con lo cual el aumento que sufrirán los usuarios estará por debajo de esa cifra

La decisión fue publicada este miércoles en el Boletín Oficial a través del Decreto 91/2022, en el que además se confirmó el adelantamiento del incremento en la tarifas, previsto en abril, para el mes de marzo.

En el acuerdo alcanzado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, el interventor del Ente Nacional Regulador del Gas, Federico Bernal, y Metrogas, se fijó el incremento para la tarifa de gas “para que se produzca durante marzo de 2022″, con el objetivo de que “la licenciataria pueda afrontar sus costos de operación y mantenimiento y su cadena de pagos, de forma tal de continuar con la normal prestación del servicio público a su cargo”.

En este marco, el Gobierno anunció que se aplicarán “los siguientes ajustes por categoría de usuario y cargo”: para los usuarios residenciales el cargo será del 36%; en el caso del servicio general P, que son aquellos destinados a usos no domésticos en donde el cliente no tiene una cantidad contractual mínima, la suba será del 35% al igual que para el Gas Natural Comprimido (GNC); para grandes usuarios será del 70%; para subdistribuidores será del 10%; mientras que para el servicio general G para usos no domésticos en donde el cliente ha celebrado un contrato de servicio de distribución y/o transporte de gas con una cantidad contractual mínima, la cual en ningún caso puede ser inferior a 1.000 m3/día durante un período no menor a un año, el cargo será del 50%.

Porcentajes similares fueron acordados con Naturgy (Norte de la provincia de Buenos Aires, incluyendo partidos del oeste y norte del conurbano), Camuzzi Gas del Sur y Camuzzi Gas Pampeana, que prestan el servicio en el AMBA y las empresas que lo hacen en el interior del país.

El costo de la distribución es sólo uno de los conceptos que pagan los usuarios. El precio del gas y de transporte también forman parte de la boleta final, por lo que el 36% de aumento no es la suba que tendrán las boletas hogareñas de todo el país.

El incremento autorizado por el Poder Ejecutivo responde al planteo que hicieron las empresas en la audiencia pública de mediados de enero. En aquella ocasión, las distribuidoras que operan en el AMBA presentaron sus propuestas de ajuste tarifario con un impacto en la tarifa final de 35 por ciento para usuarios residenciales.

Martín Guzmán (REUTERS/Agustin Marcarian)

En un documento técnico de la Secretaría de Energía que se trató en la siguiente audiencia pública se señala que actualmente el Estado absorbe el 70,9% del costo del gas, mientras los usuarios afrontan el 29,1% restante. El mismo paper aseguraba que las tarifas de gas deberían aumentar entre 34 y 35% “si se pretende no aumentar la actual factura de subsidios en concepto de gas, el Estado debería limitarse a financiar el 44,4% de la factura (una reducción de casi 26,5 puntos respecto de la situación actual) en marzo de este año y entre 47 y 49% para el mes de julio, en comparación con la tarifa del mismo mes de 2021″.

Esto ocurre ante la atenta mirada del FMI que sigue de cerca si el Gobierno está realmente dispuesto a empezar a reducir el monto de subsidios, principalmente de los energéticos.

El documento de la Secretaría de Energía incluyó también el cálculo de cuánto debería aumentar el precio del gas si el Estado retirara por completo el subsidio. En tal caso, los aumentos serían de entre 92 y 94% para marzo y de entre 130 y 136% para julio. En todos los ejercicios se supone una categoría particular de usuario, R31, esto es un usuario residencial de un consumo de entre 1.001 y 1.250 metros cúbicos de gas por año. Se trata de un consumo medio-alto: la categoría R1, el consumo anual más bajo, va de 0 a 500 m3, y la R34, la de consumo residencial más alta, supera los 1.801 m3 al año.

En las últimas horas trascendió que Alberto Fernández rechazó la exigencia del Fondo de aplicar un ajuste de las tarifas eléctricas del 60%. El Presidente reiteró que solo autorizará un incremento promedio del 20 por ciento y la segmentación entre los usuarios de mayor capacidad económica.

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