Los combustibles se moverán para fortalecer a YPF

Víctor Bronstein, el flamante director de IEASA, y titular del Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad, trazó una proyección favorable para la producción de petróleo y gas en el país. Habló de la necesidad de resguardar a YPF y no desfinanciarla.

Víctor Bronstein es ingeniero, doctorado en Ciencias Sociales. Además se desempeña como profesor titular en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA y en la Maestría Interdisciplinaria en Energía de la misma universidad.

Por otra parte dirige el Centro de Estudios de Energía, Política y Sociedad (CEEPyS) y es un analista de reconocida trayectoria en la industria petrolera del país.

El lunes que pasó, fue designado como director en la empresa Integración Energética Argentina (IEASA), que hoy conduce el santacruceño Agustín Gerez.

Habló con Santa Cruz Produce, en la ya clásica sección “Tres Preguntas a…” . Durante la entrevista evaluó porqué podrían seguir elevándose los precios de los combustibles y auguró una perspectiva favorable para la producción de petróleo y gas en el país, a partir de los problemas generados en la oferta tras la crisis pandémica. Confió además en precios internacionales por encima de los 50 dólares por barril.

1) Combustibles

¿Qué puede esperarse en materia de precios de combustibles, tras los recientes incrementos?

-Los precios de los combustibles en nuestro país se van a mover tratando de administrar la tensión entre la lucha contra la inflación, donde tienen un peso importante, y el fortalecimiento de YPF, que está en proceso de renegociación de su deuda.

La petrolera necesita aumentar sus ingresos para poder invertir en el desarrollo de Vaca Muerta y también en los yacimientos convencionales maduros. No se puede desfinanciar a YPF, porque las consecuencias serían graves en el mediano plazo. Esto es fundamental y prioritario para nuestro país.

Desfinanciar a YPF podría tener consecuencias graves a mediano plazo.

A su vez, hay que tener en cuenta otras variables que definen el precio de los combustibles. En nuestro país, el precio de los combustibles se define por 5 factores:

1- Precio del crudo Brent

2- Costos de refino y comercialización

3- Valor del etanol y biodiesel para el corte

4- Impuestos

5- Valor del dólar que impacta directamente sobre el precio del crudo, además de otros impactos sobre costos operativos y de inversión.

Para Bronstein es fundamental defender la liquidez de YPF para invertir.

El gobierno trata de ir administrando estos factores, aunque a veces los mismos son contradictorios. Por ejemplo, los últimos aumentos tuvieron que ver con la actualización en el valor de los biocombustibles.

-¿Cuál es su visión sobre el “retraso de precios” que argumentan las operadoras sobre este producto? Ese retraso actual, ¿no se compensa (al menos parcialmente) con el período en que el precio del crudo cayó, el año pasado por la pandemia, pero los surtidores no redujeron sus valores?

-Si tomamos como referencia los precios históricos en dólares de los últimos 10 años en nuestro país y los precios en Brasil y Chile, podríamos aceptar que hoy tienen un pequeño retraso.

Es cierto que el año pasado, durante algunos meses, el precio del barril tuvo una baja significativa y los precios de los combustibles no reflejaron esa caída, pero también hay que tener en cuenta que durante esos meses el consumo de naftas cayó un 70%, se paró la actividad y se decidió evitar despidos, con lo que los costos fijos aumentaron significativamente. Además, durante unos meses se aplicó el llamado barril criollo con un precio de USD 45 el barril.


2) Mercado interno

-¿Cómo analiza la proyección de inversiones hidrocarburíferas para este año, tras la caída del 2020?

-Lo que va a pasar este año va a depender mucho de la evolución de la pandemia. El petróleo es la base de la movilidad mundial. El 95% del transporte se mueve con derivados de petróleo.

La pandemia paró el mundo y eso se vio reflejado en la baja de consumo de crudo a nivel global. En diciembre de 2019, el mundo consumía 100 millones de bpd (barriles de petróleo por día); durante el pasado diciembre, el consumo se ubicó en cerca de 95 millones de bpd después de haber bajado en abril 2020 a sólo 70 millones de bpd.

Esta situación sacó de mercado mucha producción de shale de Estados Unidos que todavía no se sabe si alguna vez se va a recuperar.

El freno a la producción de shale oil en Estados Unidos “es una buena noticia” para Argentina.

También se bajaron muchas inversiones a nivel global que se calcula van a generar problemas de oferta en los próximos años. Esto es una buena noticia para nuestro país, ya que esperemos que aliente las inversiones de las distintas empresas.

-¿Hay condiciones favorables para recuperar actividad en todas las cuencas, más allá de Vaca Muerta?

YPF anunció recientemente un aumento del 73% en sus inversiones respecto a 2020 y no sólo en Vaca Muerta. El plan gas también está generando un aumento de la actividad.

Es cierto que la estrella es Vaca Muerta, pero Argentina necesita invertir en todas las cuencas. La explotación de los recursos convencionales tiene una lógica productiva y de inversión distinta a los no convencionales.

En los yacimientos convencionales se necesita una gran inversión inicial y luego es un sistema productivo de costos fijos bajos.

En cambio, los no convencionales no requieren una gran inversión inicial pero, como contrapartida, es un sistema de costos fijos altos.

Esta diferencia hace que la producción convencional puede funcionar aún ante bajas abruptas del precio del crudo. En cambio, la producción no convencional es mucho más fluctuante en función de los precios del crudo.


3) Mercado externo

-¿Cuál de las dos proyecciones (un recupero sostenido de precios por recortes de la oferta versus un recupero temporal hasta que la pandemia vuelva a frenar fuertemente la economía global) de análisis a nivel internacional cree que tiene más probabilidad de concretarse ese año?

-Los distintos analistas internacionales ven un precio del crudo alrededor de USD 55 para este año. Recientemente, en su último informe, el FMI proyecta un valor de USD 51. Como muchas veces ha ocurrido, las proyecciones pueden fallar.

Se calcula que este año la demanda se va a recuperar en alrededor de 2 millones de bpd, (salvo que la pandemia frene al mundo otra vez). De cumplirse, para el 2022 se podría volver a los 100 millones de bpd.

Sin embargo, un factor importante que hay que tener en cuenta, para proyectar el mercado futuro, fue la consolidación, durante la pandemia, de la OPEP+. Esta alianza de los países de la OPEP, con Rusia y sus aliados, ha logrado establecer un frente unido para acordar recortes y estabilizar el mercado petrolero, algo impensado antes de la pandemia.

Recordemos que la baja del precio del crudo no comenzó por el coronavirus sino con la guerra comercial entre Rusia y Arabia Saudita a comienzos de marzo de 2020, que hizo bajar el precio del barril de 60 dólares a 35 en menos de dos semanas.

Hoy, la situación es radicalmente distinta. La OPEP+ monitorea permanentemente la demanda para definir los recortes mensualmente, antes se reunía sólo dos veces al año. Es cierto que hay diferencias y esto puede romper la alianza en algún momento.

El especialista viaja muy seguido a Río Gallegos y es conocedor de la Cuenca Austral.

Rusia se siente cómoda con un precio del barril alrededor de 50 dólares y su objetivo es tratar de no perder mercado en manos del shale de EEUU. En cambio, el presupuesto saudí está calculado con un precio del barril de alrededor de 80 dólares, por lo que tiende a plantear mayores recortes para acercarse a ese valor. Veremos qué pasa en la pospandemia.

Un factor importante es saber qué pasará con el shale de EEUU. Si no logra recuperarse, la OPEP+ podrá mantener los recortes aunque aumente la demanda, lo que provocaría un aumento en el precio del barril superior a lo proyectado.

-¿Alcanza con un precio de 50 dólares para reactivar los campos de Argentina?

-En general, las operadoras no se mueven con el precio de un año sino con proyección a futuro para definir sus inversiones.

USD 50 es una buena base para reactivar los yacimientos.

En este sentido, un precio de 50 dólares es una buena base para reactivar los yacimientos en nuestro país, porque la perspectiva, para el 2021, es de un precio más alto para el petróleo.

Por Raúl Figueroa

La Opinión Austral

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