La inversión productiva alcanza niveles históricos

La inversión cerró el primer semestre del año casi un 20 por ciento más arriba que la registrada hace exactamente un año atrás.

Atraída por la potencialidad económica del sector minero, hidrocarburos, pero también por la industria línea blanca y el complejo automotriz, la inversión extranjera se expandió durante la primera mitad del año. Así lo confirma un informe elaborado por la Cancillería que conduce Santiago Cafiero, en donde enfatizan que, en relación al producto bruto, se trata de la inversión extranjera más alta en casi 30 años.

La inversión cerró el primer semestre del año casi un 20 por ciento más arriba que la registrada hace exactamente un año atrás. En el marco de un nivel de actividad expansivo, la participación de la inversión en el Producto Bruto Interno (PBI) llegó a al 22%. Hay que retrotraerse al año 1993 para encontrar una tasa de inversión de esta magnitud, consigna el reporte. En aquella oportunidad la economía también mostraba signos de recuperación tras la recesión económica y la hiperinflación de fines de los ochenta.

Desde el Gobierno se jactan que, a pesar de los factores exógenos adversos que les toca administrar, la inversión concluyó la primera mitad del año por encima del último trimestre de la gestión de Cambiemos en donde se redujo a 16% en el marco de una crisis de deuda. Los números actuales están por encima del promedio de la gestión anterior (19%), “sin dólares diferenciales, sin pandemia y sin guerra”.

La Cancillería enfatiza el rol dinamizador que tiene para la economía y el fortalecimiento del aparato productivo al tratarse de dólares que arriban para agregar valor y no para buscar una renta bursátil en el corto plazo. «La inversión ha sido un componente clave para explicar el crecimiento de los últimos dos años y un factor determinante para la recuperación del empleo tras los efectos de la pandemia», señalan.

En ese sentido, el equipo económico que rodea al canciller Cafiero atribuye la recuperación económica del año pasado a la inversión productiva, que creció un 33%, luego de tres años de caída, explicando la mitad de la recuperación económica del año pasado, que llegó a 10,4% tras haber caído fuertemente en el 2020. Durante el primer semestre del 2022 se registró una expansión económica del 6,5%, también motorizada, en gran parte, por la inversión, de acuerdo al informe oficial.

Los anuncios de inversión llegaron a US$27.857 en lo que va del año, de los cuales se destaca Fortescue Metal Groups, minera australiana que incursionará en la generación de hidrógeno verde en Río Negro. También el consorcio de empresas liderado por la firma canadiense Daymak (integrado además por: FDC Sport, Magri Desing Consulting y Emerx) realizó anuncios de magnitud. Entre ambas inversiones representan casi el 60% del total de las inversiones señaladas por Cancillería.

En el porcentaje restante se encuentran diversas compañías asiáticas interesadas en el litio del norte argentino; YPF, que invertirá US$3.410 millones en energías renovables; Pampa Energía interesada en desembolsar US$ 800 millones en Vaca Muerta para la explotación de hidrocarburos no convencionales; y la estatal noruega Equinor, que invertirá US$ 800 millones en la fase de exploración hidrocarburífera en la costa de Mar del Plata.

Mientras que la estadounidense Whirlpool hará lo propio para ampliar la producción de lavarropas, que es uno de los bienes durables fuertemente demandados por los asalariados con capacidad de ahorro en un contexto de alta inflación con restricciones a la compra de dólares para ahorrar.

Comercio y Justicia

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