El «barril criollo» no va más: qué pasará con el precio de la nafta

La cotización del Brent se mantuvo por encima de los 45 dólares durante 10 días y rompió la condición puesta por el Gobierno para sostener el congelamiento

La vigencia de la versión más reciente del denominado «barril criollo» que fijó el Gobierno ya es cosa del pasado. Ocurre que la cotización promedio del Brent se mantuvo por encima de los 45 dólares durante 10 días, condición puesta por el oficialismo para mantener en pie ese valor para la unidad de crudo interno.

La caída de ese valor sostén fue confirmada por fuentes tanto del área de Energía como pertenecientes al segmento petrolero, las cuales indicaron que el «criollo» dejó de tener vigencia a partir del último viernes.

A partir de ahora, lo que rige es la negociación entre refinadores y productores a valores acordes a la pauta internacional. Desde una de las compañías «peso pesado» de la comercialización de naftas indicaron que el precio del barril fronteras hacia adentro merodeará los 41 dólares.

Para los gobernadores de los territorios petroleros el final del «criollo» representa un mazazo financiero en tanto percibían regalías a partir de, justamente, el valor fijado en los 45 dólares.

Los representantes de esos distritos activarán en los próximos días sendas tratativas con el Ejecutivo nacional a fin de obtener algún recurso que les permita compensar la baja que se viene en términos de recaudación.

«El acuerdo se cayó porque se superó la pauta establecida por el Gobierno y ahora todo vuelve a funcionar a tono con el mercado internacional. Para los refinadores es un alivio: con una demanda planchada, pagaban el crudo muy por encima del valor afuera. No les convenía para nada abonar un precio así siendo que las naftas no tienen salida. Ahora las partes van a poder cerrar acuerdos más cercanos a la realidad», dijo un alto ejecutivo del sector hidrocarburífero.

«Para los productores también resultaba un inconveniente un precio tan alto ya que pagaban regalías provinciales a partir de esos 45 dólares, con costos en ascenso y también una menor demanda porque las refinerías estuvieron meses a tope por la cuarentena. En definitiva, sostener un congelamiento así sólo les resultaba más oportuno a las provincias«, añadió, en estricto off the record.

Ahora bien, este cambio en las pautas de comercialización del crudo ¿tendrá efecto sobre la cotización de las naftas? Desde el ámbito del expendio descartaron la posibilidad de un cambio en los surtidores.

«Los precios no cambiarán: de hecho el último incremento hasta se quedó corto. El valor de los combustibles estaba 13 puntos abajo hasta el retoque del 4,5 por ciento de hace unos días. Todavía subsiste una diferencia muy grande en cuanto a lo que debería cotizar realmente el litro«, comentaron fuentes del rubro.

«Los combustibles vienen arrastrando un valor por debajo de la inflación, por lo que de ocurrir un cambio ese debería ser en términos de incremento. En 2019, por poner un caso, la nafta tuvo un acumulado de aumentos del 42 por ciento anual, casi 10 puntos menos que el índice inflacionario. Después, desde diciembre del año pasado, comenzó a regir un congelamiento que recién se rompió hace unos días. Los incrementos de impuestos ocurridos en abril fueron absorbidos por los refinadores. Por todo esto, es imposible suponer que el barril más barato generará una baja en las estaciones de servicio«, añadieron.

El aumento más reciente

Hace dos semanas, las principales compañías que dominan el mercado minorista de combustibles incrementaron un 4,5 por ciento promedio los valores de sus respectivas variedades de naftas y gasoil.

La primera en implementar la suba fue YPF, a la que luego se sumaron Raizen -licenciataria de la marca Shell-, Axion y Puma.

Los nuevos valores de referencia que aplicó la petrolera bajo control estatal correspondieron al orden de los 56,68 pesos para la nafta súper, 65,39 la premium Infinia, 52,94 la unidad de diesel y 61,95 el litro de diesel premium Infinia.

Si bien en el resto del país hay una gran disparidad de precios, los aumentos de YPF fueron del 3,5 por ciento para las provincias del Noroeste, el Noreste y Tierra del Fuego, dónde los incrementos fueron menores, mientras que en el resto del país el alza fue en torno al mencionado 4,5 por ciento.

Como ya es tradición en el sector, el resto de las marcas decidió seguir la política adoptada por la empresa con mayor porción del mercado de comercialización de combustibles. Y pocas horas después de los «retoques» de YPF comenzaron a promover aumentos porcentuales similares y con variaciones de acuerdo con las regiones del país.

La venta en tiempos de Covid-19 no se recupera. Según un informe de CECHA -la confederación que nuclea a los estacioneros del país- la comercialización de naftas cayó 0,5 por ciento en julio respecto de igual mes pero de 2019.

Tras el derrumbe de abril por la implementación de la cuarentena estricta, las ventas habían crecido en mayo y junio casi un 38 por ciento, pero la tendencia duró poco y se cortó a la par que se restringió la circulación por la disparada de casos de contagios.

En total, y siempre de acuerdo a la entidad mencionada, las ventas siguen al menos un 27 por ciento por debajo de los volúmenes que se comercializaban previo a la llegada de la pandemia.

Por Patricio Eleisegui
iProfesional

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