Demoran la aprobación de los permisos de exportación de crudo en agosto

Ocho petroleras con base en Vaca Muerta pidieron autorización para exportar cinco barcos de crudo Medanito en agosto. Ingresarían al país más de US$ 230 millones. Pero la Secretaría de Energía dilata su habilitación por temor a que se agudice el desabastecimiento de gasoil. No obstante, los pedidos de exportación son por 360.500 m3 de petróleo, mientras que los requerimientos locales no superan los 52.500 m3, apenas el 14,5%.

La Secretaría de Energía está demorando la aprobación de todos los permisos de exportación de crudo que las petroleras solicitaron para agosto. Suman 2,26 millones de barriles de petróleo (bbls), equivalentes a unos 235 millones de dólares de acuerdo a la cotización del Brent. El argumento oficial es que las refinerías “aún no han cerrado contratos de abastecimiento de crudo para que sus plantas operen al máximo de su capacidad instalada”. El temor es que se agudice el desabastecimiento de gasoil. No obstante, los pedidos de exportación son por 360.500 metros cúbicos, mientras que los requerimientos de crudo Medanito para el mercado local en agosto suman 52.500 metros cúbicos, apenas el 14,5 por ciento.

«Los plazos están vencidos. La Secretaría ya debería haber aprobado los permisos porque el petróleo Medanito sobra. Es algo que viene pasando desde hace dos meses, pero este se dilató todavía más. Aún así, las exportaciones se van a concretar realizando», señaló el gerente comercial de una petrolera con base en Vaca Muerta.


Los exportadores

Las solicitudes de exportación fueron realizadas por ocho empresas: Vista (80.000 m3), Shell (75.000 m3), Petronas (70.000 m3), CHNC (70.000 m3), Pluspetrol (40.000 m3), ExxonMobil (18.000 m3), PCR (6.000 m3) y Aconcagua (1500 m3). En total, suman 360.500 m3 de crudo que se cargarán en 5 buques tanque.  

Sin coordinación

El abastecimiento interno constituye una prioridad, pero fuentes del sector privado cuestionan el modo de proceder de la Secretaría de Energía porque se limita a demorar la aprobación de las exportaciones delegando sus funciones de gestión. De hecho, aseguran, el problema ya podría haber estado resuelto si desde el Estado se ejerciera algún tipo de coordinación.  

Como las operaciones de venta de crudo al exterior se cierran con al menos 45 días de antelación, la dilación por parte del Estado terminará impactando ahora en el precio al que se concreten esas exportaciones, sobre las que con seguridad los compradores terminarán aplicando un descuento. A su vez, el Estado se ve afectado por el consecuente impacto sobre las alicaídas reservas internacionales del Banco Central.


El temor

En la carta que la Subsecretaría de Hidrocarburos le envío a las petroleras el pasado 6 de julio se deja en claro que el gobierno pisó las exportaciones por temor a que continúen los faltantes de gasoil. “Resulta de público conocimiento las dificultades en el abastecimiento de gasoil tanto en el canal mayorista como minorista, esto unido a los altos precios internacionales que se deben afrontar para cubrir con importaciones el abastecimiento interno, hace necesario que las empresas locales continúen operando a la máxima utilización de su capacidad instalada a los efectos de mitigar el faltante de gasoil, asegurando así las necesidades del país en relación a dicho producto”, dice la nota firmada por Maggie Videla.

“En virtud de lo expuesto, la Secretaría de Energía mira con preocupación la situación planteada por las refinerías y exhortamos a ustedes a procurar los acuerdos necesarios para la adecuada satisfacción de las necesidades internas, atendiendo a las particularidades del mercado local y de acuerdo a los principios establecidos en el artículo 6 de la ley 17.319, en cuanto estipula expresamente que el Poder Ejecutivo permitirá la exportación de hidrocarburos o derivados, siempre que no sean requeridos para la adecuada satisfacción de las necesidades internas”, agrega la misiva.

Sin embargo, desde una petrolera cuestionaron esa interpretación. «De acuerdo a la nota de la Secretaría de Energía, a los refinadores locales les falta unos 250.000 barriles que podrían producir hasta un 35% de gasoil. Importar esa cantidad de combustible representa menos de 18 millones de dólares. No tiene sentido que se dilaten exportaciones de crudo por más de US$ 230 millones por no gastar, en el peor de los casos, menos de un 10% de ese monto en la importación de diesel«, advirtieron.


Lo que viene

En el sector privado, preocupa la falta de cintura para gestionar desde la Secretaría de Energía y temen que esta situación sea todavía más compleja en septiembre y octubre, pues la refinería de Raizen, que procesa entre 250.000 y 280.000 m3 de crudo Medanito, realizara una parada de cerca de 45 días en septiembre.  

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