Vaca Muerta será más viable con producción de petróleo por sobre la de gas

El desarrollo de los yacimientos no convencionales de Vaca Muerta tendrá una mejor y más rápida viabilidad a través de la producción de petróleo, por sobre la del gas y podría significar exportaciones por US$ 20.000 millones anuales en un mediano plazo, informó hoy el Instituto Argentina de Energía (IEA).

El trabajo del IAE referido a la “Agenda energética 2019, políticas de Estado para el crecimiento”, analiza los proyectos de desarrollo en el área de hidrocarburos, energía nuclear y generación eléctrica, con énfasis en energías renovables.

El trabajo le augura al gas natural de Vaca Muerta un “difícil acceso a los mercados internacionales”, ya que se prevé en los próximos años el ingreso de importantes capacidades de licuefacción de productores como Australia, Rusia, Estados Unidos con su shale gas.

Por el contrario, analiza un escenario para el gas en el que “la habilitación de un sistema contractual de largo plazo hacia el mercado interno le daría una salida razonable a esta producción”.

“El verdadero desarrollo de los yacimientos de hidrocarburos no convencionales de Vaca Muerta será posible si se logra una explotación industrial de los recursos petroleros”, aseveró el trabajo del Instituto que presiden el ex secretario de Energía, Jorge Lapeña, tras analizar los condicionantes de la producción masiva del shale gas.

Entre las ventajas para un más rápido desarrollo de la explotación del petróleo de Vaca Muerta se planteó que el crudo se transan libremente en los mercados internacionales, no requiere de contratos de largo plazo ni tampoco de costosas infraestructuras de transporte.

En ese sentido, poner en valor un recurso de 27.000 millones de barriles haría que la Argentina esté en condiciones de exportar alrededor de 800.000 barriles/día y abastecer el mercado interno simultáneamente durante 20 años.

Es decir que a los precios actuales de alrededor de 70 US$/barril, los ingresos para el complejo petrolero y para el país podrían alcanzar los US$ 20.000 millones al año, estimó el trabajo.

Los riesgos de estas operaciones son en parte inherentes a la industria petrolera, ya que tiene que producir a costos competitivos para alcanzar los mercados internacionales, y por el otro son exógenos debido a la alta volatilidad de los precios petroleros en el mundo

El desafío de desarrollar los yacimientos de hidrocarburos no convencionales permitirá contar con una importante masa de recursos a la economía nacional, en particular adecuados flujos de fondos para que las empresas petroleras desarrollen sus operaciones de explotación, mejoren sus indicadores de competitividad y bajo estas condiciones también contribuyan al desarrollo de la producción de shale gas para el mercado interno. (Télam)

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