Vaca Muerta batió un nuevo récord

En apenas 18 meses las operadoras que perforan hacia el corazón de Vaca Muerta lograron no sólo cuadruplicar la cantidad de etapas de fracturas, esa suerte de punciones para que la roca generadora libere los hidrocarburos que contiene, sino que llevaron su ritmo de actividad a un nuevo récord superando en un sólo mes las 450 etapas de fractura completadas.

La petrolera de mayoría estatal, YPF, fue la principal artífice de ese incremento, dado que tanto en junio como en julio alcanzó con sus sets a realizar 250 etapas en apenas 30 días.

Los guarismos de la formación no convencional, que tiene a Neuquén como epicentro, son un claro indicativo de que las principales operadoras pisaron el acelerador para extraer tanto gas como petróleo de Vaca Muerta.

Pero el nivel alcanzando es además un claro indicador cualitativo de la actividad, pues representa el avance de lo que tantas veces se menciona como la curva de aprendizaje.

Los motivos por los cuales se pasó en Vaca Muerta de menos de 100 etapas de fractura en enero de 2017 a las más de 450 alcanzadas en junio son varios, y así como tienen peso los nuevos desarrollos puestos en marcha y -con ellos- la incorporación de más equipos de perforación y sets de fractura, el incremento también obedece a una eficientización a la hora de utilizar esos equipos.

En el caso puntual de YPF la curva de aprendizaje sobre cómo encarar la roca generadora del shale es más que clara. La operadora pasó en cerca de dos años de necesitar más de un día para completar una etapa de fractura, a completar en la actualidad entre tres y cuatro etapas en una sola jornada.

En lo que va del año la operadora de mayoría estatal mantiene un promedio de 230 punciones por mes y, según se planteó en una visita a su yacimiento emblema Loma Campana, la tendencia es que el promedio siga creciendo.

Es que además de marcar el ritmo de los desarrollos y el efecto positivo de la adenda laboral, el incremento de las etapas de fractura permite a las operadoras reducir algunos riesgos que conllevan los no convencionales como es el arenamiento que bloquea la conducción de los hidrocarburos.

Cuando se produce una falla como esa, las operadoras se ven obligadas a proceder a la reparación del pozo, por lo que los equipos deben suspender su trabajo puntual, disparando así el costo de cada pozo.

Al hecho de contar con técnicos especializados en fracturas y conocer cómo se comporta la formación, YPF sumó un sistema de fractura que le está dando buenos resultados. El zipper frack es la técnica que la compañía utiliza para fracturar los pozos que desarrolla en árboles de entre tres y cuatro ramas laterales y que le permite, además de controlar el arenamiento, incrementar el ritmo de fractura.

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Pero el récord de fracturas alcanzado en Vaca Muerta tiene también que ver con la otra operadora que se encuentra en desarrollo masivo. Tecpetrol, la petrolera del Grupo Techint, es la segunda compañía con el mayor número de fracturas realizadas por mes.

Según los registros, la firma de Paolo Rocca alcanzó en los últimos meses las 150 etapas de fractura por mes en su bloque insignia, Fortín de Piedra. Y desplazó a una de las operadoras clásicas del área como es Pan American Energy (PAE).

Esta ubicación diferida de PAE responde también a los buenos logros que otra operadora como es Total está alcanzando en bloques como Aguada Pichana Este y Rincón de la Ceniza, y que le permitieron a la francesa disputarle actualmente el tercer puesto a la firma de la familia Bulgheroni.

Los pozos de 2.500 metros de rama lateral son desde hace un tiempo el modelo que más se impone en Vaca Muerta. Esto implica que cada rama perforada contará con unas 30 etapas de fractura, dado que se realizan cada 60 u 80 metros.

Es por esto que la logística para llevar los insumos básicos como son el agua y la arena, representa una de las claves de los desarrollos, en especial si se tiene en cuenta que por cada etapa de fractura se necesitan en promedio unas 220 toneladas de arena para mantener abierta la roca generadora y unos 1.500 metros cúbicos de agua para darle la fuerza para fracturarla.

Pero con un total de 161 pozos no convencionales perforados en el primer semestre en Neuquén, el ritmo de fracturas y de avance hacia Vaca Muerta se está topando con los cuellos de botella del midstream.

Esto se da no sólo en lo que se refiere a la capacidad de transporte, sino también a la capacidad de procesamiento que obligaron a las operadoras, como a YPF, a ampliar sus plantas de tratamiento, límites que explican porqué tras al récord de junio la actividad se redujo levemente.

Para las operadoras con presencia en la formación el incremento es también un indicador del aprendizaje alcanzado en los no convencionales.

En números

30
son las etapas de fractura que posee un pozo estándar que se realiza en la formación no convencional.
3
son los set de fractura con los que la firma de mayoría estatal alcanzó las 250 fracturas.
7.600
etapas de fractura registra YPF desde el inicio de las perforaciones horizontales hacia el corazón de Vaca Muerta.

Opinión: Ruidos en la línea entre el gobierno y las petroleras

Desde hace un par de meses el gobierno nacional ha utilizado Vaca Muerta como el escenario del éxito por el cual han desfilado desde el ahora devenido secretario de Energía Javier Iguacel, al jefe de Gabinete Marcos Peña e incluso el presidente Mauricio Macri.
Pero como en la frase que dice que ‘entre el dicho y el hecho hay un largo trecho’, en la comunicación entre el gobierno y las petroleras hay un fuerte ruido en la línea.

Las principales operadoras de Vaca Muerta son claras al sostener que más allá de todos los discursos hechos por el gobierno, la clave para el desarrollo del sector y, en especial para la llegada de nuevas inversiones desde el exterior, es la seguridad jurídica.
Y si hay algo que ha caracterizado a la cartera de Energía en los últimos meses han sido precisamente los cambios en las reglas de juego que son las regulaciones del sector.

Tras la desprolija salida del entonces ministro Juan José Aranguren, Iguacel ha aplicado al menos media docena de cambios que en mayor o menor medida han agitado el avispero de las operadoras.

La nueva regulación para las exportaciones de gas chocó en pocas semanas con la imposición de retenciones a las exportaciones que en el caso del crudo volverán a funcionar como un barril interno.

La anulación del acuerdo de precios en los combustibles dejó a las firmas integradas en la incómoda posición de ser la cara visible de los aumentos en los surtidores. Y en una modificación en la que el gobierno les reclamó “sensibilidad” al corregir los precios, en los últimos días los ánimos se recalentaron ante las acusaciones de una posible cartelización que hizo el mismo Iguacel.

Pero sin dudas el mayor ruido se da en la producción de gas, dado que a la virtual eliminación de la Resolución 212/16 de precios en boca de pozo, Nación sumó incertidumbre sobre la continuidad del nuevo Plan Gas. Desde las operadoras se recuerda que hay inversiones anunciadas el año pasado que aún no se plasman y temen que lo peor esté por venir.

Por Victoria Terzaghi
Río Negro

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