Por el alza de las retenciones, afloja la presión para nuevos aumentos

Como consecuencia del aumento de las retenciones decretado el sábado pasado, aflojó la presión sobre el precio de los combustibles. Es que los derechos de exportación que se pagan por el petróleo subieron del 6,7% al 12%, luego de la eliminación del tope de $4 por dólar que había fijado el gobierno de Mauricio Macri en septiembre de 2018. Esto hizo retroceder el precio de paridad de exportación del crudo que, según las empresas, se encontraba poco más del 10% por encima del valor interno. Ahora, las firmas recalculan sus números: algunas estiman que el desfase quedó prácticamente licuado, otras sostienen que aún persiste una brecha cercana al 6%.

Por pedido del FMI, Macri accedió el año pasado a pautar derechos de exportación del 12% a los bienes contemplados en la nomenclatura común de Mercosur, aunque con un techo fijo de $4 por dólar. Este límite en pesos hizo que las sucesivas devaluaciones, en particular el salto cambiario de agosto, diluyan el porcentaje hasta el 6,7%. El decreto 39 firmado por Alberto Fernández y publicado el sábado en el Boletín Oficial eliminó el tope y devolvió las retenciones al crudo a la tasa original.

Esto disminuyó el precio de paridad de exportación, que las refinadoras toman como referencia para fijar los valores internos y se obtiene al descontar los tributos y el costo logístico a la cotización internacional del petróleo Brent, que ayer cerró a $65,33.

Así, la brecha de precios que las productoras y expendedoras privadas del mercado local buscaban saldar con un nuevo aumento de las naftas y el gasoil durante los primeros días de enero se redujo considerablemente. Sin embargo, los cálculos de las compañías no son coincidentes: algunas de ellas consideran que el desfase bajó del 10% al 6%; otras, que el margen ya se saldó y que, por ende, no es urgente un alza de los combustibles; y un tercer grupo, que aún es muy pronto para calibrar el impacto de la medida.

En cualquier caso, la dinámica de precios dependerá de lo que haga YPF, la petrolera estatal que domina el 60% del mercado, cuya decisión estará signada por las definiciones de política energética y tarifaria del nuevo Gobierno, que aún no fueron presentadas.

Fuentes cercanas al nuevo presidente de la firma, Guillermo Nielsen, plantearon que aún no hay nada resuelto al respecto. Mientras que en la Secretaría de Energía, afirmaron que las primeras medidas del sector se conocerían la próxima semana, cuando el secretario Sergio Lanziani regrese de su viaje a Washington. Lo cierto es que en el Frente de Todos coexisten un sector que impulsa un congelamiento de precios durante un tiempo como forma de aliviar los bolsillos familiares y los costos industriales, y otra ala que plantea que los servicios y las naftas deben, al menos, acompañar la inflación.

Por Juan Strasnoy Peyre
BaeNegocios

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