La brecha de precios entre 0km y usados llega al 40%

El incremento en el precio de los 0km se convirtió en el principal obstáculo para las automotrices.

Por un lado, están preocupadas porque los valores de los autos se tienen que ajustar para no perder rentabilidad, pero al mismo tiempo, no pueden subir todo lo que sería necesario para cubrir sus costos porque está cayendo la demanda.

Los problemas comenzaron desde el momento en que se combinó un cóctel letal para las terminales que son una devaluación abrupta e inesperada, que se vivió en dos meses, junto con el aumento en las tasas de interés que llegaron hasta el 50 por ciento.

Si bien la suba del dólar es buena para exportar, y el 70% de la producción local se destina al exterior, quienes fabrican en el país tienen insumos importados y el dólar alto tiene que trasladarse a precios.

De esta manera, los dos factores juntos se convirtieron en un explosivo que nadie sabe hasta donde impactará su alcance, y especialmente cuando se planifica a largo plazo, minimizar las consecuencias es aún más difícil.

Lo cierto es que, como en todo mercado, las crisis abren oportunidades, y mientras el segmento de los autos nuevos reaccionó rápidamente y hubo marcas que del 1,5% mensual aumentaron hasta 10% en un mes, en el caso de los usados tardan mucho más tiempo en actualiarse y hoy se convirtieron en una buena opción de compra.

Según Alberto Príncipe, presidente de la Cámara de Comercio Automotor, estos meses son un buen momento para comprar un auto usado. La explicación es que la brecha de precios ha quedado desfasada y los modelos con algunos años de antigüedad incrementaron sus valores mucho menos que los 0km.

“Los autos 0km vienen subiendo a un ritmo importante desde fines de abril (entre un 20 y 25%), porque no pueden quedar atrasados respecto del dólar, pero la contrapartida es que el sector del auto usado, que tendría que acompañar las subas, inexplicablemente por ahora no lo hace. Es indudable que esta situación no va a seguir en forma permanente”, comentó Príncipe.

Por otro lado agregó que “hoy este mercado es la mejor opción que tienen los compradores. La pregunta que nos hacemos es cuánto durará. Lo determinarán las terminales y los concesionarios el tiempo que puedan sostener la falta de rentabilidad. Siempre digo que las crisis crean oportunidades, ésta es una de ellas”.

En cuanto a la diferencia de precios, de una brecha que históricamente se ubicaba en un 20% entre un modelo 0km y uno con un año de antigüedad o con dos en buen estado, en este momento existen ofertas que que superaron el 40%, convirtiéndose en un buen negocio para quienes necesitan cambiar su vehículo.

Otro dato que se destaca como una ventaja, es que los gastos de transferencia son menores a los de patentamiento, flete y formulario que se deben pagar por un 0km, y el nuevo dueño estaría evitando perder ese 20% del valor de un vehículo que se evapora con solo cruzar la puerta del concesionario.

iProfesional

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