Con caída de 6%, la demanda contiene mayores aumentos de naftas

El segundo aumento de los combustibles durante marzo dejó expuesta una vez más la relación inseparable entre el dólar y el derrame de sus saltos hacia todos los precios de la economía argentina. Sin embargo, y al igual que en 2018, la baja en las ventas limita los aumentos en aquellos sectores que tienen espalda capear la crisis.

Es el caso de las petroleras, que este fin de semana remarcaron los precios de sus combustibles por segunda vez en el mes. En esta ocasión, el primero que movió fue la brasilera Raizen, que opera la marca Shell, con un 9,5% promedio en todo el país desde las primeras horas del sábado.

En cambio, YPF solo ajustó un 4,55% sus naftas y 4,89% el diesel, contra el 10,5% que saltó la divisa a lo largo de marzo. “En un marco de volatilidad de las variables que determinan el precio de los combustibles, YPF buscó adecuar dinámicamente sus precios en los últimos meses, a fin de atenuar el impacto de los aumentos en el consumo de naftas y gasoil: el mercado ha sufrido una baja del 6,3% durante el último semestre”, explicaron.

Aunque por su posición dominante en el mercado YPF siempre marcó el camino para sus competidoras, desde el año pasado implementó una estrategia con la que quiere repartir la carga y no ser señalado por las autoridades como una de las empresas responsables de la alta inflación.

Así, mientras Axion, el tercer jugador más fuerte del mercado, todavía no tocó sus precios (anticiparon que, cuando suceda, sería una suba menor al 5%), YPF dejó en offside a Raizen, que quedó con los combustibles de Shell muy desfasado: la diferencia, que siempre fue de aproximadamente $ 1 por litro, ascienda ahora a más de $ 3 por litro o un 7%.

Dada esta situación, podría suceder que en los próximos días Raizen decida una baja para alinearse con sus competidores, como ya sucedió en noviembre, cuando junto con Axion habían quedado unos puntos por encima de YPF.

Ahora las miradas del sector apuntan a la decisión que tomará la Secretaría de Energía en relación a los biocombustibles, que mantienen congelado sus precios desde febrero. Por la variación de costos, el biodiesel debería incrementarse en torno a un 8,5%, lo que podría sumar 1 punto porcentual más a las naftas.

De cualquier forma, los precios de nafta súper de YPF en Capital están en u$s 0,91 por litro, un 20% más barata en dólares que en el inicio de la crisis cambiaria. En abril 2018 estaba en torno a u$s 1,15 por litro.

Por Santiago Spaltro
El Cronista

 

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