Clausuran estación de Palermo para urbanizar el playón

Después de años de conflicto judicial, este lunes a la mañana el Gobierno nacional logró el desalojo de la estación de servicio de Juan B. Justo y Honduras. El predio forma parte del playón ferroviario de Palermo, que la Nación quiere urbanizar con edificios, calles y espacios verdes. La estación, que sólo pagaba $ 22.000 mensuales de canon, quedó clausurada.

El local vendía combustibles de la marca Shell, pero su propietario era un particular, Luis Fazio, quien también tiene locales de venta de neumáticos y otros repuestos La estación tenía mucho movimiento y era bastante conocida porque queda en una zona muy transitada y donde hay varias discotecas, especialmente sobre Juan B. Justo. De hecho, fue el lugar donde, años atrás, el ex futbolista de River Ariel “Burrito” Ortega causó un accidente.

En la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), informaron: “Habíamos solicitado el desalojo del lugar en marzo de 2016, y el Juzgado Contencioso Administrativo N° 2 lo ordenó el mes pasado”.

“Estamos recuperando el predio de Juan B. Justo, entre Honduras y Gorriti, que es un terreno ferroviario y le pertenece al Gobierno nacional. Hace años que lo explotaba un tercero, porque se lo había dado la administración anterior. Vamos a cerrar la estación de servicio y a ir levantándola de a poco”, contó en la mañana de este lunes Juan Martín Barrail Ortiz, responsable de Playas Ferroviarias S.A., una firma estatal que es la dueña de la tierra y está bajo la órbita de la AABE.

Pese a la ubicación del predio, aseguran que Fazio sólo pagaba un canon de $ 22.320 por mes. “Es una cifra ridícula para la zona, pero encima no se sabe a quién se la pagaban, porque no la estaba recibiendo la AABE”, aseguró Barrail Ortiz. También reveló que el responsable de la estación del servicio subalquilaba parte del terreno al boliche Brook, que este lunes también fue clausurado.

La estación de servicio fue motivo de una larga pelea en distintos juzgados. Según AABE, el empresario Fazio consiguió el primer permiso para poner la estación en 1999, con contrato hasta 2017. En 2004, y aunque faltaban años para la finalización de ese vínculo, consiguió una prórroga hasta 2021. Y en 2010 logró otra más, hasta 2024.

La cuestión fue que, cuando se firmó la última prórroga, en el contrato se incluyó una cláusula (la N° 19) que aclaraba que el terreno debía ser liberado por el privado si la Nación, a través de Playas Ferroviarias S.A, lo necesitaba para un desarrollo urbanístico.

En este sentido, en 2014 se aprobó la iniciativa que se conoce como “Palermo Green”, que consiste en la construcción de edificios de viviendas y locales comerciales en el playón de Palermo, más la apertura de calles y plazas. La idea es destinar el 35% de la superficie a la inversión privada y el 65% al espacio público. La AABE ya lleva rematadas tres parcelas del playón, por US$ 15,8 millones de dólares.

Esta urbanización se uniría al viaducto del ferrocarril San Martín. Y completaría la transformación en la zona que se inició años atrás con la instalación del Polo Científico en el ex edificio de la bodega Giol, la apertura del shopping Distrito Arcos y otros emprendimientos. Además, el Gobierno de la Ciudad anunció la construcción del Parque Ferroviario, un espacio verde de 26.500 metros cuadrados entre Juan B. Justo, Costa Rica, Soler y una nueva calle paralela a Godoy Cruz.

Según el organismo, este desarrollo “permitiría establecer un parque lineal, unir Palermo Soho con Palermo Hollywood, y generar una inversión privada que crearía 3.700 puestos de trabajo”.

Pero la estación de servicio se había convertido en una traba. La AABE pidió el desalojo porque entiende que el convenio con Fazio fue revocado y que ya no había medidas cautelares a favor del empresario.

Pero del lado del empresario se resistían, con sus argumentos. Hace poco más de un año, el abogado de Fazio, David Halperín, le aseguró a Clarín que “el contrato está vigente hasta 2024, y el acto por el cual lo revocaron fue manifiestamente nulo. El predio de la estación de servicio no estaba incluido originalmente en el proyecto de urbanización, lo sumaron el año pasado con un decreto que es de dudosa legitimidad”.

Por lo pronto, y aunque no se descarta que Fazio insista por alguna vía judicial, la estación de servicio quedó cerrada y rodeada por un vallado de protección.

Por Clarín

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