¿Cómo es la balanza comercial del gas en Argentina?

Los desafíos de la industria para transformar al país en exportador de gas. Los primeros pasos serían Chile y Brasil.

El volumen importado de gas natural de la Argentina supera al exportado, generando un importante déficit importante, en particular durante el período invernal. Si bien no se trata de un dato desconocido, el Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) lo pone en datos concretos en su reporte Panorama del Gas, con cifras y análisis hasta noviembre del 2020. Todo un desafío para el país de Vaca Muerta poder reducir esa brecha y, en algún momento, convertirse en un gran exportador.

«A partir de octubre 2018 se verifica que las exportaciones comenzaron a incrementarse y que bajó el volumen consumido, lo que permitió disminuir el saldo deficitario de la balanza de gas», indica el informe del ente regulador. «La caída en el consumo interno y las obras realizadas para poder exportar gas licuado (que permitieron complementar la capacidad de exportar a través de gasoductos) generaron un aumento de las exportaciones desde mediados de 2018 hasta comienzos de 2020«, describe.

Argentina es un país que transformó su matriz energética al introducirle un fuerte componente de gas natural, especialmente en los ochenta cuando se pone en actividad Loma La Lata, en la Cuenca Neuquina. El desarrollo de bloques hacia Vaca Muerta también implicó cambiar la mirada, sabiendo que el país tiene enormes recursos de calidad bajo tierra. Pero aún así, para compensar el déficit por picos de consumo hay que importar.

La producción bruta de gas para el período enero-noviembre 2020 fue de 124,08 millones de metros cúbicos por día (MMm3/d), una caída del 8,75% en relación al mismo período del año anterior por los efectos en la industria y el consumo local de la pandemia del COVID-19. «Durante el cuatrienio 2016-2019 se registra un aumento en la producción de gas natural del 10,50%, equivalentes a 12,92 MMm3/d», apunta el Enargas.

Un mercado natural para evacuar el gas es Chile, país con el que hay que retomar la diplomacia gasífera puesto que el suministro no fue constante y hubo contratos a medias. Pero desde 2018 está saliendo gas de Vaca Muerta y Tierra del Fuego hacia centrales chilenas, cuyo gobierno trazó un ambicioso plan para descarbonizar la matriz energética y el primer paso sería «gasificar» más.

Ahora se concretó la primera exportación de gas a Brasil luego de seis años. Lo concretó SAESA, la compañía argentina que invirtió en la compra de la Central Térmica Uruguiana con el objetivo de llevar gas argentino, abriéndole una puerta al shale gas de Vaca Muerta, a las zonas industriales del sur brasileño. La puesta en marcha de esta central permite a la Argentina exportar hasta 2,4 MMm3/d, cuando sea gas excedente y no sea demandado en el mercado doméstico, en el gobierno nacional estiman que podría generar ingresos de divisas de 500 mil dólares por cada día de operación.

Mientras tanto, el gobierno nacional busca afianzar el Plan Gas.Ar para estabilizar la producción, con el objetivo de corto plazo en satisfacer la demanda en el invierno de Argentina de este 2021. El siguiente objetivo es aumentar la producción de gas para salir al exterior, como es el viejo proyecto de exportar los recursos de Vaca Muerta como GNL desde Bahía Blanca con destino al Sudeste asiático.

Por David Mottura

La mañana en Neuquén

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