Buenos Aires insiste en meterse en la mesa de la Ofephi

El gobernador Axel Kicillof quiere sumarse al grupo de las diez provincias y tener injerencia en la definición de la política energética. Reflotan un organismo que estuvo paralizado.

Las intenciones del gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, de meterse en la mesa chica de la Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos (Ofephi) es cada vez más manifiesta y así lo plasmó el mandatario cuando, días atrás, recorrió la refinería que posee en Campana la firma Axion.

“El gobierno provincial va a acompañar al sector productivo en general y, especialmente, al sector petrolero que es fuente de recursos muy importantes. Buenos Aires es central en el proceso de refinación”, aseguró en la visita Kicillof.

El planteo del mandatario y el gobierno bonaerense radica en que la provincia cuenta no sólo con las principales refinerías del país, sino también con el polo petroquímico, la barcaza licuefactora y la mayor demanda de combustibles.

Es con esas herramientas en mano que el mandatario quiere meterse en el organismo que está reservado hasta la fecha a las diez provincias que son productoras de hidrocarburos, es decir que de sus subsuelos se extraen los hidrocarburos.

Pero la avanzada de la provincia de Buenos Aires sobre la Ofephi no es nueva. Ya en 2015 se hizo un encuentro del organismo en el que tuvo un asiento la provincia portuaria.

En esta oportunidad, la intención de Kicillof de formar parte de la Ofephi tiene un doble trasfondo, dado que además de buscar tener voz y voto en la definición de las políticas energéticas que se abordan en el organismo, también apunta a hacer resurgir el peso de la Ofephi que en los últimos cuatro años estuvo relegada a su mínima expresión.

«Necesitamos políticas de generación de riqueza genuina, y la industria del petróleo, juega un rol fundamental».

Axel Kicillof, gobernador de Buenos Aires.

Esta situación, en la que prácticamente no hubo siquiera reuniones del organismo interprovincial, se debió en gran medida al crecimiento en la toma de decisiones que tuvo Neuquén, como provincia de cabecera de Vaca Muerta.

Y es, precisamente por esto, que desde la industria energética hay quienes analizan el avance de Buenos Aires como un intento por quitar a Neuquén del eje central en la toma de decisiones sobre el desarrollo hidrocarburífero de Vaca Muerta y el país.

En la práctica, los recursos petroleros están bajo la órbita de las provincias que son las titulares de los mismos y por ello, las que tienen la decisión final en torno a la autorización de concesiones y desarrollos ya sea convencionales o no convencionales.

Es por esto, que las regalías que se cobran a las empresas petroleras por la extracción de gas y petróleo no son coparticipables, dado que en realidad se trata de una compensación por la pérdida de riquezas del subsuelo de una provincia.

Pero en épocas de vacas flacas como la actual, son varios los actores políticos del país que impulsan planes para que se genere una suerte de fondo federal con parte de las regalías de las provincias petroleras.

Econojournal

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