Aseguran que hay un atraso del 13,6% en los impuestos a los combustibles

Es por el efecto del DNU 488 del barril criollo que congeló los tributos pero fijó que se actualizarán el 1 de octubre. Para una consultora el cambio tendría un impacto de hasta el 3,3% en el precio de los combustibles.

El 19 de mayo pasado el gobierno nacional emitió el DNU 488/20 que reinstauró el Argentina el denominado barril criollo, un precio sostén más elevado que el internacional. Como contrapartida la norma fijó que no se actualizarían los impuestos a los combustibles hasta el 1 de octubre, una fecha que está a la vuelta de la esquina y en la que, de acuerdo a una consultora, los impuestos deberían subir un 13,6%.

En un reciente informe especial elaborado por la consultora Energy Concilium, que encabeza el exministro de Energía de la Nación Juan José Aranguren, se detalló que el traslado a los precios de surtidor de esa modificación en los impuestos tendría un impacto del 3,3% en la nafta súper y de 2,3% en el gasoil grado dos.

Los tributos que pesan sobre los combustibles son el Impuesto a los Combustibles Líquidos y en el Impuesto al Dióxido de Carbono que se actualizan trimestralmente en función del índice de inflación.

Sin embargo, el DNU 488 del barril criollo fijó que las actualizaciones del primer y segundo trimestre de este año recién se trasladarían al precio de los combustibles este 1 de octubre.

A partir del 1 de octubre Nación debería trasladar las subas de los impuestos a los combustibles que estuvieron congelados por dos trimestres y definir cómo impactarán en el precio de las naftas.

Desde Energy Consilium se señaló que “el Poder Ejecutivo Nacional postergó en reiteradas ocasiones la actualización correspondiente, sobrepasando las facultades establecidas en la ley”. Y destacaron que “en la actualidad, debido a la postergación decidida por el Decreto 488/2020, el ICL y el IDC tanto para naftas como para gasoil, deberían tener un incremento de 13,6% para cumplir con lo establecido en la Ley 27.430 y su Decreto Reglamentario 501/2018”.

Con la fecha de habilitación para el traslado de estos aumentos a la vuelta de la esquina, desde la consultora se advirtió además que en función de los volúmenes de ventas de naftas y gasoil que se están registrando en el país, ese 13,6% de incremento tributario redundaría en 2.300 millones de pesos de ingresos extra para el Estado.

No obstante, algo que deberá definirse si se avanza en este traslado es cómo impactará en el precio de los combustibles, ya que puede ser directamente adosado al valor del surtidor y tener el efecto mencionado antes, pero también puede ser absorbido por los márgenes de las refinerías, afectando a un segmento que viene seriamente castigado tanto por el impacto de un precio sostén elevado como por los precios que por nueve meses estuvieron congelados en un contexto nacional de inflación y devaluación progresiva del peso.

Desde Energy Consilium se señaló que no permitir a las refinerías el traslado a los precios terminaría “afectando su caja y su desempeño, en particular el de YPF, cuyo CEO recientemente anunció que fijó “un objetivo de precio para este segundo semestre” y “también un objetivo de precios a alcanzar a diciembre de este año”.

Por Victoria Terzaghi
Río Negro

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *